EDITORIAL JUNIO 2026

LA FIRMA DE LA DERROTA

El mundo ha sido testigo de innumerables hechos que amenazan la paz mundial en los últimos 18 meses, desde que llegó a la presidencia por 2da vez el magnate Donald Trump. Prometió en su campaña electoral que EE.UU no iba a participar en guerras mientras él estuviese ocupando la oficina oval de la Casa Blanca, pero ha sido todo lo contrario. Incluso, ha llevado a esa potencia nuclear a perder una de ella, y de eso es lo que vamos a tratar en esta corta editorial.

El pasado 17 de junio, paradójicamente en el mismo lugar en que se firmó el tratado de Versalles (el Palacio de Versalles, Francia), sellando la derrota de la Alemania en la primera guerra mundial., tras más de cien días de una guerra de agresión no provocada iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero pasado, el presidente Donald Trump y su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, firmaron de forma digital un “Memorándum de entendimiento” condicionado, vinculante y verificable, que incluye, entre otros temas, detener las hostilidades militares en todos los frentes, incluido el Líbano, el levantamiento del bloqueo en el estrecho de Ormuz por EU y la liberación de activos iraníes. (ver foto).

El acuerdo, mediado por las autoridades de Pakistán, pone fin a la guerra entre EE.UU. e Israel contra la República Islámica de Irán y establece futuras negociaciones sobre puntos clave. Se puede resumir que el presidente Trump hizo que EE.UU gastara 75 mil millones de dólares luchando contra Irán, luego otros 300 mil millones reconstruyendo Irán (uno de los puntos acordados en el entendimiento con Irán), solo para reabrir el Estrecho de Ormuz que ya estaba abierto antes de que comenzara la guerra. Si no fuera por las numerosas muertes, y destrucción esto sería una tragicomedia.

El pacto estipula un alto el fuego, el compromiso de levantar sanciones contra Teherán, establecer un programa definitivo para la reconstrucción económica iraní y el compromiso de la República Islámica a no fabricar ni adquirir armas nucleares.

Tal como lo afirma el periodista estadounidense Tucker Carlson, quien considera que “el memorando de entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán es la prueba de que Washington ha reconocido oficialmente a la República Islámica como un actor de peso… No tiene el poder militar para imponer su voluntad a la 34.ª economía más grande del mundo”, agregó.

Sin embargo, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, canceló su viaje a Suiza para pasado viernes 19 de junio, en el cual, se planeaba celebrar una reunión entre las delegaciones iraní y estadounidense, según la periodista de la Casa Blanca Kellie Meyer, a pesar de que previamente desde Irán aseguraron que el plan para que los equipos negociadores estén presentes en Ginebra seguía en pie. La causa de la cancelación, del viaje de Vance, según Axios, está vinculada a las acusaciones de Teherán sobre las violaciones del alto el fuego por parte de Israel en el Líbano. decir que la paz entre EE.UU e Irán es más frágil de lo que se piensa, por ejemplo depende de los caprichos del primer ministro de Israel, si desea o no atacar al LÍbano.

Por otra parte, desde Teherán, el presidente del Parlamento de la nación persa, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó en una entrevista televisiva que Irán “prevaleció” sobre Estados Unidos e Israel, a los que describió como “las principales potencias militares del mundo”, y que no les permitió alcanzar “ninguno de los nueve objetivos” que habían anunciado el 28 de febrero pasado. Ghalibaf aseguró que Irán seguirá “con el dedo en el gatillo” y que está preparado para actuar ante cualquier incumplimiento de los compromisos por parte de Estados Unidos. “Si el enemigo intenta traicionar, nosotros somos gente del campo de batalla; la distancia entre la diplomacia y el campo de combate no es grande para mí, y tenemos el dedo en el gatillo”, recalcó.

En síntesis, según los términos acordados, tras su firma la Casa Blanca acabó aceptando la esencia de lo que EU había rechazado durante 25 años, lo que representa una importante victoria estratégica de Irán. O de otra manera, lo pactado significa un retorno a la situación previa a la guerra de agresión ilegal desatada por EU e Israel el pasado 28 de febrero, pero ahora con Irán controlando el geoestratégico estrecho de Ormuz, nudo crítico de importancia geopolítica por su impacto en la economía mundial.

COMITÉ EDITORIAL

 

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