{"id":1209,"date":"2021-02-06T14:11:30","date_gmt":"2021-02-06T18:11:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revista.vps.co.ve\/?p=1209"},"modified":"2025-04-30T11:07:04","modified_gmt":"2025-04-30T15:07:04","slug":"la-osteoartritis-no-es-un-problema-por-la-obesidad-sino-por-tu-microbiota-intestinal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/la-osteoartritis-no-es-un-problema-por-la-obesidad-sino-por-tu-microbiota-intestinal\/","title":{"rendered":"La osteoartritis no es un problema por la obesidad sino por tu microbiota intestinal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1210\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/artrosis-y-obesidad-260x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/artrosis-y-obesidad-260x300.jpg 260w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/artrosis-y-obesidad.jpg 520w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/>Las bacterias en el intestino, conocidas como microbioma intestinal, podr\u00edan ser las culpables de la artritis y el dolor articular que afecta a las personas obesas, seg\u00fan un nuevo estudio publicado en <em>JCI Insight (<\/em><\/span><span style=\"color: #800000;\"><em>Eric M. Schott et al.\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>Targeting the gut microbiome to treat the osteoarthritis of obesity<\/em><\/span>. <span style=\"color: #800000;\"><em>JCI Insight, 2018; 3 (8) DOI:\u00a0<a style=\"color: #800000;\" href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.1172\/jci.insight.95997\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">10.1172\/jci.insight.95997<\/a><\/em><\/span><\/span>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La osteoartritis (OA), es una enfermedad degenerativa que afecta principalmente a las articulaciones diartrodiales (<em>Martel-Pelletier J, et al.\u00a0Osteoartritis.\u00a0Primers Nat Rev Dis\u00a0.\u00a02016; 2: 1607<\/em>), con una prevalencia mundial de enfermedades estimada recientemente en m\u00e1s de 250 millones (<em>Murray CJ y col.\u00a0Desempe\u00f1o de la salud del Reino Unido: hallazgos del Estudio de Carga Global de Enfermedad 2010.\u00a0Lancet .\u00a02013; 381 (9871): 997\u20131020<\/em>). La obesidad, un factor de riesgo clave para el desarrollo de OA, se ha convertido en una epidemia mundial debido a la disminuci\u00f3n de la actividad f\u00edsica y al consumo de la dieta occidental t\u00edpica (<em>Zimmet P, Alberti KG, Shaw J. Implicaciones sociales y globales de la epidemia de diabetes.\u00a0Nature . 2001; 414 (6865): 782\u2013787; Ogden CL, Carroll MD, Curtin LR, Lamb MM, Flegal KM. Prevalencia del \u00edndice de masa corporal alto en ni\u00f1os y adolescentes de EE. UU., 2007-2008. JAMA . 2010; 303 (3): 242\u2013249<\/em><strong>). <\/strong>La obesidad est\u00e1 relacionada con una mayor morbilidad y mortalidad. Al mismo tiempo, la epidemia de obesidad genera una mayor incidencia de OA en las articulaciones que soportan peso y las que no soportan peso (<em>Centros para la Prevenci\u00f3n del Control de Enfermedades (CDC).\u00a0La artritis como una barrera potencial para la actividad f\u00edsica entre adultos con diabetes &#8211; Estados Unidos, 2005 y 2007.\u00a0MMWR Morb Mortal Wkly Rep\u00a0.\u00a02008; 57 (18): 486\u2013489;Dunbar MJ, Howard A, Bogoch ER, Parvizi J, Kreder HJ.\u00a0Ortopedia en 2020: predictores de necesidad musculoesquel\u00e9tica.\u00a0J Bone Joint Surg Am\u00a0.\u00a02009; 91 (9): 2276\u20132286<\/em>),\u00a0con el 66% de todos los adultos diagnosticados con OA con sobrepeso, obesidad u obesidad \/ diabetes tipo 2 (<em>Shih M, Hootman JM, Kruger J, Helmick CG.\u00a0Actividad f\u00edsica en hombres y mujeres con artritis National Health Interview Survey, 2002.\u00a0Am J Prev Med\u00a0.\u00a02006; 30 (5): 385\u2013393<\/em>).\u00a0Si bien en general se ha sostenido que la sobrecarga articular es una causa central de OA acelerada en la obesidad, los hallazgos cl\u00ednicos y en animales sugieren que la asociaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s probablemente relacionada con aumentos relacionados con la obesidad en la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este orden de ideas, los investigadores del Centro M\u00e9dico de la Universidad de Rochester proporcionan la primera evidencia de que las bacterias en el intestino, gobernadas por la dieta, podr\u00edan ser la fuerza impulsora clave detr\u00e1s de la osteoartritis. Para abordar esta hip\u00f3tesis, los autores del estudio, utilizaron un modelo de rat\u00f3n de obesidad inducida por una dieta alta en grasas en el contexto de la artrosis de rodilla inducida por traumatismo para examinar el impacto de la obesidad y la oligofructosa en el microbioma intestinal, el transcriptoma del colon, las citocinas circulantes y la infiltraci\u00f3n de macr\u00f3fagos articulares. e inflamaci\u00f3n, y degeneraci\u00f3n de OA de punto final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El equipo URMC, dirigido por Michael Zuscik, Ph.D., profesor asociado de Ortopedia en el Centro de Investigaci\u00f3n Musculoesquel\u00e9tica (CMSR), Robert Mooney, Ph.D., profesor de Patolog\u00eda y Medicina de Laboratorio, y Steven Gill, Ph.D., profesor asociado de Microbiolog\u00eda e Inmunolog\u00eda, alimentaron a los ratones con una dieta alta en grasas similar a una dieta occidental de \u00ab<em>hamburguesa con queso y batido<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo 12 semanas de dieta alta en grasas hicieron que los ratones se volvieran obesos y diab\u00e9ticos, casi duplicando su porcentaje de grasa corporal en comparaci\u00f3n con los ratones alimentados con una dieta saludable baja en grasas.\u00a0Sus dos puntos estaban dominados por bacterias proinflamatorias y carec\u00edan casi por completo de ciertas bacterias probi\u00f3ticas beneficiosas, como el aditivo com\u00fan de yogur Bifidobateria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cient\u00edficos descubrieron que los ratones obesos ten\u00edan m\u00e1s bacterias da\u00f1inas en el intestino en comparaci\u00f3n con los ratones delgados, lo que causaba inflamaci\u00f3n en todo el cuerpo y provocaba un deterioro de las articulaciones muy r\u00e1pido. Si bien un suplemento prebi\u00f3tico com\u00fan no ayud\u00f3 a los ratones a perder peso, revirti\u00f3 por completo otros s\u00edntomas, haciendo que las tripas y las articulaciones de los ratones obesos fueran indistinguibles de los ratones delgados. Con estos cambios en los microbiomas intestinales de los ratones que coincidieron con signos de inflamaci\u00f3n en todo el cuerpo, incluso en las rodillas, los investigadores, entonces indujeron osteoartritis con un desgarro meniscal, una lesi\u00f3n atl\u00e9tica com\u00fan que se sabe que causa osteoartritis. En comparaci\u00f3n con los ratones delgados, la osteoartritis progres\u00f3 mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente en los ratones obesos, y casi todo su cart\u00edlago desapareci\u00f3 dentro de las 12 semanas posteriores al desgarro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<em>El cart\u00edlago es tanto un coj\u00edn como un lubricante, que apoya los movimientos articulares sin fricci\u00f3n<\/em>\u00ab, dijo Zuscik.\u00a0\u00ab<em>Cuando pierdes eso, es hueso contra hueso, roca contra roca. Es el final de la l\u00ednea y tienes que reemplazar toda la articulaci\u00f3n. Prevenir que eso suceda es lo que nosotros, como investigadores de osteoartritis, nos esforzamos por hacer: mantener eso cart\u00edlago<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprendentemente, los efectos de la obesidad sobre las bacterias intestinales, la inflamaci\u00f3n y la osteoartritis se evitaron por completo cuando los investigadores estudiaron otro aspecto del problema:\u00a0 la dieta alta en grasas de los ratones obesos se complement\u00f3 con un prebi\u00f3tico com\u00fan, llamado <span style=\"color: #800000;\"><strong>oligofructosa<\/strong><\/span>. El cart\u00edlago de la rodilla de los ratones obesos que consumieron el suplemento de oligofructosa era indistinguible del de los ratones delgados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se conoce que los prebi\u00f3ticos, como la oligofructosa, no pueden ser digeridos por roedores o humanos, pero son bienvenidos para ciertos tipos de bacterias intestinales beneficiosas, como las bifidobacterias.\u00a0Las colonias de esas bacterias se devoraron y crecieron, apoder\u00e1ndose de las entra\u00f1as de los ratones obesos y desplazando a los malos actores, como las bacterias proinflamatorias.\u00a0Esto, a su vez, disminuy\u00f3 la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y ralentiz\u00f3 la degradaci\u00f3n del cart\u00edlago en las rodillas osteoartr\u00edticas de los ratones.}<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El suplemento diet\u00e9tico ocasion\u00f3 cambios en los ratones pero no en su peso corporal. Efectivamente, los ratones obesos que recibieron oligofructosa permanecieron obesos, soportando la misma carga en sus articulaciones, pero sus articulaciones eran m\u00e1s saludables.\u00a0Solo reducir la inflamaci\u00f3n fue suficiente para proteger el cart\u00edlago articular de la degeneraci\u00f3n, lo que respalda la idea de que la inflamaci\u00f3n, no las fuerzas biomec\u00e1nicas, impulsa la osteoartritis y la degeneraci\u00f3n articular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados proporcionan la primera evidencia directa de nuestro conocimiento de una conexi\u00f3n entre el intestino y la articulaci\u00f3n en el proceso degenerativo de la OA, y sugieren que la suplementaci\u00f3n con oligofructosa, a trav\u00e9s de su impacto en el microbioma intestinal, protege contra la OA de la obesidad inducida por trauma.\u00a0Por tanto, la manipulaci\u00f3n del microbioma intestinal puede representar una estrategia terap\u00e9utica viable modificadora de la enfermedad para la forma m\u00e1s com\u00fan de OA, la OA de la obesidad. Aunque existen paralelismos entre los microbiomas humanos y de rat\u00f3n, las bacterias que protegen a los ratones de la osteoartritis relacionada con la obesidad pueden diferir de las bacterias que podr\u00edan ayudar a los humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<em>No existen tratamientos que puedan retrasar la progresi\u00f3n de la osteoartritis, y definitivamente nada la revierte<\/em>\u00ab, dijo el primer autor Eric Schott, Ph.D., becario postdoctoral en el CMSR y futuro cient\u00edfico de investigaci\u00f3n cl\u00ednica en Solarea Bio, Inc. \u00ab<em>Pero este estudio prepara el escenario para desarrollar terapias que se dirijan al microbioma y realmente traten la enfermedad<\/em>\u00ab.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las bacterias en el intestino, conocidas como microbioma intestinal, podr\u00edan ser las culpables de la artritis y el dolor articular que afecta a las personas obesas, seg\u00fan un nuevo estudio&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1211,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,11],"tags":[],"class_list":["post-1209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arti","category-destacado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1209"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1209\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1211"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}