{"id":1382,"date":"2021-02-19T12:48:30","date_gmt":"2021-02-19T16:48:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revista.vps.co.ve\/?p=1382"},"modified":"2021-03-14T00:06:53","modified_gmt":"2021-03-14T04:06:53","slug":"ahora-la-ciencia-puede-entrar-a-tus-suenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/ahora-la-ciencia-puede-entrar-a-tus-suenos\/","title":{"rendered":"AHORA LA CIENCIA PUEDE ENTRAR A TUS SUE\u00d1OS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1383 size-full\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/sueno.jpg\" alt=\"\" width=\"714\" height=\"476\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/sueno.jpg 714w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/sueno-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los or\u00edgenes m\u00e1s remotos la humanidad se ha preguntado qu\u00e9 significa esa cosa fascinante que le ocurre mientras duerme; de d\u00f3nde viene esa especie de pantalla cinematogr\u00e1fica sobre la que suceden representaciones imaginarias desobedeciendo a las reglas de la l\u00f3gica y que son capaces tanto de aterrarlo como de llenarlo de placer. All\u00ed todo pasa sin la intervenci\u00f3n de su voluntad y consentimiento, como si nada le perteneciera. Sin embargo, el protagonista de esa cotidiana incursi\u00f3n en el sombr\u00edo universo sabe que le ocurre a \u00e9l y que, en alguna medida, las historias fragmentadas y los hechos m\u00e1s enigm\u00e1ticos que se presentan, le ata\u00f1en. Se ha intentado dilucidar el sentido de las enso\u00f1aciones devolviendo lo que ha ocurrido al terreno de la realidad. Durante cientos de a\u00f1os, el hombre ha tratado de interpretar lo que ha so\u00f1ado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por primera vez, los investigadores han tenido \u201cconversaciones\u201d que involucran preguntas novedosas y problemas matem\u00e1ticos con so\u00f1adores l\u00facidos, personas que son conscientes de que est\u00e1n so\u00f1ando.\u00a0Los hallazgos, de cuatro laboratorios (Francia, Alemania, los Pa\u00edses Bajos y los Estados Unidos) y 36 participantes, sugieren que las personas pueden percibir preguntas de un experimentador y proporcionar respuestas utilizando se\u00f1ales electrofisiol\u00f3gicas, recibir y procesar informaci\u00f3n externa compleja mientras duermen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos fant\u00e1sticos resultados fueron descritos en la revista Current Biology (Konkoly et al. Real-time dialogue between experimenters and dreamers during REM sleep. 2021. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.cub.2021.01.026\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.cub.2021.01.026<\/a>), los cuales, demuestran que las caracter\u00edsticas fenomenol\u00f3gicas y cognitivas de los sue\u00f1os se pueden interrogar en tiempo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 tenemos sue\u00f1os?\u00a0\u00bfC\u00f3mo se crean los escenarios on\u00edricos?\u00a0\u00bfEl sue\u00f1o confiere alg\u00fan beneficio para la funci\u00f3n cerebral?\u00a0Estas y otras cuestiones han quedado abiertas,<sup><a href=\"https:\/\/www.cell.com\/current-biology\/fulltext\/S0960-9822(21)00059-2#bib1\">1<\/a> <\/sup>en parte, debido a las limitadas opciones disponibles para observar las experiencias on\u00edricas.\u00a0Los informes de sue\u00f1os que se dan despu\u00e9s de despertar tienden a estar distorsionados o fragmentados debido a nuestra capacidad generalmente pobre para formar nuevos recuerdos en el estado de sue\u00f1o y la capacidad limitada que tenemos para recordar con precisi\u00f3n la informaci\u00f3n reciente despu\u00e9s de que el sue\u00f1o ha terminado.\u00a0Existe una ambig\u00fcedad considerable sobre la naturaleza y el momento de las experiencias que pueden haber ocurrido durante un sue\u00f1o, como se revela a trav\u00e9s de informes retrospectivos.\u00a0La capacidad de comunicarse con los so\u00f1adores en tiempo real, de modo que puedan describir sus experiencias mientras est\u00e1n en medio de un sue\u00f1o, ampliar\u00eda enormemente las posibilidades de explorar cient\u00edficamente las experiencias on\u00edricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEste trabajo desaf\u00eda las definiciones fundamentales del sue\u00f1o\u201d, dice el neurocient\u00edfico cognitivo Benjamin Baird de la Universidad de Wisconsin, Madison, quien estudia el sue\u00f1o y los sue\u00f1os, pero no form\u00f3 parte del estudio.\u00a0Tradicionalmente, dice, el sue\u00f1o se ha definido como un estado en el que el cerebro est\u00e1 desconectado y no es consciente del mundo exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sue\u00f1o l\u00facido recibi\u00f3 una de sus primeras menciones en los escritos del fil\u00f3sofo griego Arist\u00f3teles en el siglo IV a. C., y los cient\u00edficos lo han observado desde la d\u00e9cada de 1970 en experimentos sobre la fase de sue\u00f1o de movimientos oculares r\u00e1pidos (REM), cuando ocurre la mayor\u00eda de los sue\u00f1os.\u00a0Una de cada dos personas ha tenido al menos un sue\u00f1o l\u00facido, aproximadamente el 10% de las personas los experimenta una vez al mes o m\u00e1s.\u00a0Aunque es poco com\u00fan, esta capacidad de reconocer que est\u00e1 en un sue\u00f1o, e incluso controlar algunos aspectos del mismo, se puede mejorar con el entrenamiento.\u00a0Algunos estudios han intentado comunicarse con so\u00f1adores l\u00facidos utilizando est\u00edmulos como luces, descargas y sonidos para \u00abentrar\u00bb en los sue\u00f1os de las personas.\u00a0Pero estos registraron solo respuestas m\u00ednimas de los durmientes y no involucraron una transmisi\u00f3n compleja de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro equipos independientes en Francia, Alemania, los Pa\u00edses Bajos y los Estados Unidos intentaron ir m\u00e1s all\u00e1 y establecer una compleja comunicaci\u00f3n bidireccional durante los sue\u00f1os, utilizando el habla y haciendo preguntas que los durmientes nunca hab\u00edan escuchado en su entrenamiento.\u00a0Reclutaron a 36 voluntarios, incluidos algunos so\u00f1adores l\u00facidos experimentados y otros que nunca antes hab\u00edan experimentado un sue\u00f1o l\u00facido, pero recordaban al menos un sue\u00f1o a la semana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores primero capacitaron a los participantes para que reconocieran cu\u00e1ndo estaban so\u00f1ando, explicando c\u00f3mo funciona el sue\u00f1o l\u00facido y demostrando se\u00f1ales (sonidos, luces o golpeteo de dedos) que presentar\u00edan mientras los so\u00f1adores dorm\u00edan.\u00a0La idea era que esas se\u00f1ales se\u00f1alar\u00edan a los participantes que estaban so\u00f1ando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sesiones de siesta se programaron en diferentes momentos: algunas por la noche, cuando la gente se acostaba regularmente, y otras temprano en la ma\u00f1ana.\u00a0Cada laboratorio utiliz\u00f3 una forma diferente de comunicarse con el durmiente, desde preguntas habladas hasta luces intermitentes.\u00a0A los durmientes se les dijo que indicaran que hab\u00edan entrado en un sue\u00f1o l\u00facido y que respondieran a las preguntas moviendo los ojos y la cara de maneras particulares, por ejemplo, moviendo los ojos tres veces hacia la izquierda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los participantes se durmieron, los cient\u00edficos monitorearon su actividad cerebral, el movimiento de los ojos y las contracciones de los m\u00fasculos faciales, indicadores comunes del sue\u00f1o REM, con cascos de electroencefalograma equipados con electrodos.\u00a0De un total de 57 sesiones de sue\u00f1o, seis personas se\u00f1alaron que ten\u00edan sue\u00f1os l\u00facidos en 15 de ellas.\u00a0En esas pruebas, los investigadores les hicieron a los so\u00f1adores preguntas simples de s\u00ed o no o problemas matem\u00e1ticos, como ocho menos seis.\u00a0Para responder, los so\u00f1adores usaron las se\u00f1ales que les hab\u00edan ense\u00f1ado antes de quedarse dormidos, que inclu\u00edan sonre\u00edr o fruncir el ce\u00f1o, mover los ojos varias veces para indicar una suma o, en el laboratorio alem\u00e1n, mover los ojos en patrones que coincid\u00edan con el c\u00f3digo Morse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores hicieron 158 preguntas a los so\u00f1adores l\u00facidos,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cell.com\/current-biology\/fulltext\/S0960-9822(21)00059-2\">que respondieron correctamente el 18,6% de las veces<\/a>\u00a0, informaron los investigadores en\u00a0Current Biology\u00a0.\u00a0Los so\u00f1adores dieron una respuesta incorrecta a s\u00f3lo el 3,2% de las preguntas;\u00a0El 17,7% de sus respuestas no fueron claras y el 60,8% de las preguntas no obtuvo respuesta.\u00a0Los investigadores dicen que estos n\u00fameros muestran que la comunicaci\u00f3n, incluso si es dif\u00edcil, es posible.\u00a0\u201cEs una prueba de concepto\u201d, dice Baird.\u00a0\u00abY el hecho de que diferentes laboratorios utilizaran todas estas formas diferentes para demostrar que es posible tener este tipo de comunicaci\u00f3n bidireccional &#8230; lo hace m\u00e1s fuerte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cambiar los pensamientos de las personas durante los sue\u00f1os sigue siendo ciencia ficci\u00f3n, enfatiza el coautor y neurocient\u00edfico cognitivo Ken Paller, tambi\u00e9n de Northwestern.\u00a0No obstante, cree que el experimento es un primer paso importante para comunicarse con los so\u00f1adores;\u00a0lo compara con la primera conversaci\u00f3n usando un tel\u00e9fono o hablando con un astronauta en otro planeta.\u00a0Los so\u00f1adores viven en un \u00abmundo totalmente fabricado con recuerdos almacenados en el cerebro\u00bb, dice.\u00a0Ahora, los investigadores parecen haber encontrado una forma de comunicarse con la gente de ese mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde los or\u00edgenes m\u00e1s remotos la humanidad se ha preguntado qu\u00e9 significa esa cosa fascinante que le ocurre mientras duerme; de d\u00f3nde viene esa especie de pantalla cinematogr\u00e1fica sobre la&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1384,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,11],"tags":[],"class_list":["post-1382","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-avan","category-destacado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1382"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1382\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}