{"id":1439,"date":"2021-02-23T13:04:53","date_gmt":"2021-02-23T17:04:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revista.vps.co.ve\/?p=1439"},"modified":"2021-02-23T13:15:02","modified_gmt":"2021-02-23T17:15:02","slug":"los-perros-sincronizan-mejor-su-comportamiento-con-los-ninos-que-con-los-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/los-perros-sincronizan-mejor-su-comportamiento-con-los-ninos-que-con-los-adultos\/","title":{"rendered":"Los perros sincronizan mejor su comportamiento con los ni\u00f1os que con los adultos"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1440 alignleft\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mascota-y-ninos.jpg\" alt=\"\" width=\"447\" height=\"251\" \/>Los perros sincronizan su comportamiento con los ni\u00f1os de su familia, pero no tanto como lo hacen con los adultos, encontr\u00f3 un nuevo estudio de investigadores de la Universidad Estatal de Oregon (Shelby H. Wanser, Megan MacDonald, Monique A. R. Udell. <strong>Dog\u2013human behavioral synchronization: family dogs sy<\/strong><strong>nchronize their behavior with child family members<\/strong>.\u00a0<em>Animal Cognition<\/em>, 2021; DOI:\u00a0<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.1007\/s10071-020-01454-4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">10.1007\/s10071-020-01454-4<\/a>)<\/p>\n<div id=\"text\">\n<p>Los hallazgos son importantes porque existe una creciente evidencia de que los perros pueden ayudar a los ni\u00f1os de muchas maneras, incluso con el desarrollo social, aumentando la actividad f\u00edsica, controlando la ansiedad o como una fuente de apego ante las estructuras familiares cambiantes, dijeron los investigadores.\u00a0Sin embargo, muy poca investigaci\u00f3n se ha centrado en c\u00f3mo los perros perciben y se relacionan socialmente con los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abLa buena noticia es que este estudio sugiere que los perros est\u00e1n prestando mucha atenci\u00f3n a los ni\u00f1os con los que viven\u00bb, dijo la especialista en comportamiento animal del estado de Oregon Monique Udell, autora principal del estudio.\u00a0\u00abResponden a ellos y, en muchos casos, se comportan en sincron\u00eda con ellos, son indicadores de afiliaci\u00f3n positiva y una base para construir v\u00ednculos s\u00f3lidos.<\/p>\n<p>Los coautores fueron Shelby Wanser, asistente de investigaci\u00f3n de la facultad en el laboratorio de Udell, y Megan MacDonald, profesora asociada de la Facultad de Salud P\u00fablica y Ciencias Humanas del Estado de Oregon, que estudia c\u00f3mo las habilidades motoras y los estilos de vida f\u00edsicamente activos mejoran la vida de los ni\u00f1os con y sin discapacidades.<\/p>\n<p>Los investigadores reclutaron a 30 j\u00f3venes entre las edades de 8 y 17 a\u00f1os, el 83% de los cuales ten\u00edan una discapacidad del desarrollo, para participar en el estudio con su perro de la familia.\u00a0Los experimentos se llevaron a cabo en una gran habitaci\u00f3n vac\u00eda.\u00a0Se colocaron l\u00edneas grabadas codificadas por colores en el piso, y los ni\u00f1os recibieron instrucciones sobre c\u00f3mo caminar las l\u00edneas de una manera estandarizada con su perro sin correa.<\/p>\n<p>Los investigadores grabaron en video los experimentos y analizaron el comportamiento bas\u00e1ndose en tres cosas: (1) sincron\u00eda de actividad, que significa cu\u00e1nto tiempo el perro y el ni\u00f1o estuvieron en movimiento o parados al mismo tiempo;\u00a0(2) proximidad, o cu\u00e1nto tiempo estuvieron el perro y el ni\u00f1o a menos de 1 metro el uno del otro;\u00a0y (3) orientaci\u00f3n, cu\u00e1nto tiempo estuvo orientado el perro en la misma direcci\u00f3n que el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Descubrieron que los perros exhib\u00edan una sincronizaci\u00f3n de comportamiento con los ni\u00f1os a un ritmo m\u00e1s alto de lo que se esperar\u00eda por casualidad para las tres variables.\u00a0Durante sus evaluaciones, encontraron:<\/p>\n<ul>\n<li>Sincron\u00eda activa durante una media del 60,2% del tiempo.\u00a0Desglosados \u200b\u200ba\u00fan m\u00e1s, los perros se mov\u00edan un promedio del 73,1% del tiempo que los ni\u00f1os se estaban moviendo y estaban estacionarios un promedio del 41,2% del tiempo que los ni\u00f1os estaban estacionarios.<\/li>\n<li>Proximidad a 1 metro entre s\u00ed durante un promedio del 27,1% del tiempo.<\/li>\n<li>Orientaci\u00f3n en la misma direcci\u00f3n durante una media del 33,5% del tiempo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Si bien la investigaci\u00f3n ha encontrado que los perros pueden tener muchos impactos positivos en la vida de un ni\u00f1o, tambi\u00e9n existen riesgos asociados con la relaci\u00f3n perro-ni\u00f1o, dijeron los investigadores.\u00a0Por ejemplo, otros estudios han encontrado que los perros son m\u00e1s propensos a morder a los ni\u00f1os que a los adultos.<\/p>\n<p>Con base en este estudio, Udell tambi\u00e9n ofreci\u00f3 algunas recomendaciones para familias con ni\u00f1os y perros.<\/p>\n<p>\u00abLo que estamos encontrando es que los ni\u00f1os son muy capaces de entrenar perros y que los perros les prestan atenci\u00f3n y pueden aprender de ellos\u00bb, dijo.\u00a0\u00abA veces no les damos suficiente cr\u00e9dito a los ni\u00f1os y los perros. Nuestra investigaci\u00f3n sugiere que con un poco de orientaci\u00f3n podemos brindar experiencias de aprendizaje importantes y positivas para nuestros ni\u00f1os y nuestros perros a una edad mucho m\u00e1s temprana, algo que puede marcar una gran diferencia la vida de ambos \u00ab.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los perros sincronizan su comportamiento con los ni\u00f1os de su familia, pero no tanto como lo hacen con los adultos, encontr\u00f3 un nuevo estudio de investigadores de la Universidad Estatal&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1441,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,11],"tags":[],"class_list":["post-1439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-avan","category-destacado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1439\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}