{"id":1467,"date":"2021-02-25T11:31:47","date_gmt":"2021-02-25T15:31:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revista.vps.co.ve\/?p=1467"},"modified":"2021-02-25T19:01:49","modified_gmt":"2021-02-25T23:01:49","slug":"como-el-ejercicio-mejora-el-sistema-de-defensa-la-ciencia-comienza-a-responder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/como-el-ejercicio-mejora-el-sistema-de-defensa-la-ciencia-comienza-a-responder\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00d3MO EL EJERCICIO MEJORA NUESTRO SISTEMA INMUNITARIO? LA CIENCIA COMIENZA A RESPONDER&#8230;"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_1471\" aria-describedby=\"caption-attachment-1471\" style=\"width: 391px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1471\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/hueso-y-ejercicio-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"391\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/hueso-y-ejercicio-300x169.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/hueso-y-ejercicio.jpg 620w\" sizes=\"auto, (max-width: 391px) 100vw, 391px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1471\" class=\"wp-caption-text\">Imagen profunda de la m\u00e9dula \u00f3sea del f\u00e9mur de un rat\u00f3n que muestra que las c\u00e9lulas expresas de osteolectina (rojas) est\u00e1n alrededor de las arteriolas (blancas) pero no senosoides (verdes). &#8211; UT SOUTHWESTERN MEDICAL CENTER<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #800000;\">El ejercicio genera c\u00e9lulas inmunitarias en los huesos<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #800000;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Se ha identificado un tipo especializado de progenitor de c\u00e9lulas \u00f3seas en la m\u00e9dula \u00f3sea y se ha demostrado que apoya la generaci\u00f3n de c\u00e9lulas inmunes llamadas linfocitos en respuesta al movimiento.<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<\/blockquote>\n<p>Que el ejercicio f\u00edsico es bueno para nuestra salud nadie lo pone en duda a estas alturas; mejora el sistema cardiovascular, fortalece los huesos y potencia nuestra inmunidad. Ahora, cient\u00edficos del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.utsouthwestern.edu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\">Instituto de Investigaci\u00f3n del Centro M\u00e9dico Infantil de UT Southwestern<\/a>\u00a0(EE.UU.) han identificado el entorno especializado, conocido como nicho, en la m\u00e9dula \u00f3sea donde se generan nuevos huesos y c\u00e9lulas inmunitarias.<\/p>\n<p>El estudio, publicado en \u00ab\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\">Nature<\/a>\u00bb (<em><span style=\"color: #800000;\">Shen, B. et al. 2021. Nature.<\/span> https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41586-021-03298-5<\/em>), tambi\u00e9n muestra que la estimulaci\u00f3n inducida por el ejercicio es necesaria para el mantenimiento de este nicho, as\u00ed como el hueso y las c\u00e9lulas formadoras de inmunidad que contiene. Juntos, estos hallazgos identifican un nuevo mecanismo por lo que el ejercicio fortalece los huesos y la funci\u00f3n inmunol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Est\u00e1 bastante abarrotado en la m\u00e9dula \u00f3sea.\u00a0Muchos tipos de c\u00e9lulas madre y progenitoras, incluidos los progenitores de c\u00e9lulas inmunitarias, coexisten uno al lado del otro\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR1\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">1<\/a><\/sup><sup>\u00a0,\u00a0<\/sup><sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR2\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">2<\/a><\/sup>\u00a0y est\u00e1n respaldados por c\u00e9lulas cercanas que generan entornos de protecci\u00f3n especializados para las c\u00e9lulas madre, llamados nichos.\u00a0La interacci\u00f3n entre las c\u00e9lulas del nicho, tambi\u00e9n conocidas como c\u00e9lulas estromales, y los primeros progenitores de las c\u00e9lulas inmunes en la m\u00e9dula \u00f3sea es poco conocida.\u00a0Entender c\u00f3mo se coordina esta interacci\u00f3n nos ayudar\u00eda a comprender mejor c\u00f3mo se generan los progenitores de las c\u00e9lulas inmunes.<\/p>\n<p>Este estudio reci\u00e9n salido del horno, Shen y su equipo <sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR3\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">3<\/a><\/sup>\u00a0 han resuelto parte del rompecabezas al identificar un papel para el movimiento en la estimulaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n entre un tipo de c\u00e9lula estromal y los progenitores inmunes en ratones, lo que finalmente ayuda a los animales a combatir infecciones.<\/p>\n<p>Los diversos tipos de c\u00e9lulas madre y progenitoras de la m\u00e9dula \u00f3sea est\u00e1n muy interconectados, tanto f\u00edsica como funcionalmente.\u00a0Por ejemplo, las c\u00e9lulas madre y progenitoras mesenquimales, que dan lugar a huesos, tejido esquel\u00e9tico y c\u00e9lulas grasas, son una parte esencial del nicho estromal para las c\u00e9lulas madre y progenitoras hematopoy\u00e9ticas (HSPC).\u00a0Las HSPC, a su vez, son responsables de la producci\u00f3n de todos los linajes de c\u00e9lulas sangu\u00edneas, incluidas las c\u00e9lulas inmunitarias\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR4\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">4<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En los ratones, algunos progenitores mesenquimales producen una prote\u00edna de se\u00f1alizaci\u00f3n, denominada factor de c\u00e9lulas madre (SCF), que es crucial para sustentar las HSPC\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR5\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">5<\/a><\/sup>\u00a0.\u00a0Estas c\u00e9lulas tambi\u00e9n expresan una prote\u00edna de la superficie celular llamada <strong>receptor de leptina<\/strong>\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR5\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">5<\/a><\/sup>\u00a0(<span style=\"color: #800000;\"><strong>LepR<\/strong><\/span>). Las c\u00e9lulas que expresan LepR (LepR <sup>+<\/sup>)\u00a0 residen en varios lugares distintos de la m\u00e9dula \u00f3sea, que incluyen alrededor de dos tipos de vasos sangu\u00edneos, arteriolas y sinusoides. Sin embargo, la\u00a0poblaci\u00f3n\u00a0LepR\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0es una mezcla de tipos de c\u00e9lulas progenitoras mesenquimales\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR5\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">5<\/a><\/sup>\u00a0.\u00a0Shen\u00a0<i>y col<\/i>\u00a0.\u00a0se propuso centrarse en el subconjunto de\u00a0c\u00e9lulas\u00a0LepR\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0implicadas en el mantenimiento del nicho HSPC.<\/p>\n<p>Los autores realizaron un an\u00e1lisis de expresi\u00f3n g\u00e9nica de\u00a0c\u00e9lulas\u00a0LepR\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0, que revel\u00f3 que una subpoblaci\u00f3n tambi\u00e9n expresa otra prote\u00edna marcadora, <strong>osteolectina<\/strong> (Oln).\u00a0El grupo gener\u00f3 ratones en los que estas\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0emit\u00edan\u00a0fluorescencia y encontraron que\u00a0las c\u00e9lulas estromales\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0residen alrededor de las arteriolas pero no sinusoides.\u00a0Luego demostraron que las c\u00e9lulas son progenitores osteog\u00e9nicos de vida corta, que dan lugar a c\u00e9lulas formadoras de hueso llamadas osteoblastos que tienen un papel crucial en la regeneraci\u00f3n \u00f3sea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego, Shen y sus colegas dise\u00f1aron ratones mutantes para que carecieran del gen que codifica SCF en las\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0.\u00a0La falta resultante de SCF en las\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0no afect\u00f3 a las c\u00e9lulas madre hematopoy\u00e9ticas ni a la mayor\u00eda de los otros tipos de c\u00e9lulas progenitoras hematopoy\u00e9ticas en la m\u00e9dula \u00f3sea.\u00a0Sin embargo, s\u00ed condujo a una reducci\u00f3n significativa en el n\u00famero de un tipo especial de progenitor hematopoy\u00e9tico: el progenitor linfoide com\u00fan (CLP), que da lugar a c\u00e9lulas inmunes llamadas linfocitos. En apoyo de la idea de que las\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0ayudan a generar y mantener CLP, los autores demostraron que las\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0y CLP residen juntas en la m\u00e9dula \u00f3sea.\u00a0Luego infectaron a los ratones mutantes con una bacteria que causa la enfermedad,\u00a0<i>Listeria monocytogenes.<\/i>, que generalmente se elimina del cuerpo por los linfocitos.\u00a0Los animales mutantes eliminaron el pat\u00f3geno con mucha menos eficacia que los controles.\u00a0Los animales simplemente no produjeron suficientes linfocitos para hacer el trabajo, debido al n\u00famero reducido de CLP.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside class=\"cierre-suscripcion\">Por otra parte, se sabe que la estimulaci\u00f3n mec\u00e1nica de los huesos, que ocurre durante el ejercicio, promueve la formaci\u00f3n de hueso\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR6\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">6<\/a><\/sup>\u00a0.\u00a0En un conjunto final de experimentos, Shen\u00a0<i>et al.\u00a0<\/i>colocaron ratones en jaulas que ten\u00edan ruedas para correr, y encontraron que correr conduc\u00eda a un mayor n\u00famero de\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0y CLP en la m\u00e9dula \u00f3sea.\u00a0El grupo encontr\u00f3 que las\u00a0c\u00e9lulas\u00a0Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0expresan la prote\u00edna de canal i\u00f3nico mecanosensible <strong>Piezo1<\/strong>, y mostr\u00f3 que los n\u00fameros de CLP son anormalmente bajos en ratones dise\u00f1ados para carecer de esta prote\u00edna.\u00a0As\u00ed, los autores han descubierto una v\u00eda previamente desconocida por la cual el ejercicio, detectado a trav\u00e9s de la prote\u00edna mecanosensible Piezo1, desencadena la expresi\u00f3n de SCF en los progenitores osteog\u00e9nicos para ayudar a mantener los CLP, controlando as\u00ed parte de la funci\u00f3n del sistema inmunol\u00f3gico (Fig.1).<\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside>\n<figure id=\"attachment_1472\" aria-describedby=\"caption-attachment-1472\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1472 size-full\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mecanismo-ejercicio-e-inmunidad.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mecanismo-ejercicio-e-inmunidad.png 600w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/mecanismo-ejercicio-e-inmunidad-300x189.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1472\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1 | Del ejercicio a la funci\u00f3n inmunol\u00f3gica. Shen y col . 3 han identificado una poblaci\u00f3n de progenitores de c\u00e9lulas \u00f3seas que reside junto a los vasos sangu\u00edneos llamados arteriolas en la m\u00e9dula \u00f3sea de los ratones y que expresa las prote\u00ednas receptor de leptina (LepR) y osteolectina (Oln). Los movimientos, como el ejercicio, provocan la estimulaci\u00f3n mec\u00e1nica de los huesos, activando el canal i\u00f3nico mecanosensible Piezo1 en la superficie de estos LepR + Oln +c\u00e9lulas. Esto tiene dos efectos. Primero, desencadena la diferenciaci\u00f3n de las c\u00e9lulas, lo que conduce a la formaci\u00f3n de hueso. En segundo lugar, conduce a la expresi\u00f3n y secreci\u00f3n de una mol\u00e9cula de se\u00f1alizaci\u00f3n llamada factor de c\u00e9lulas madre (SCF), que ayuda a mantener progenitores linfoides comunes (CLP) cercanos. El mantenimiento de las poblaciones de CLP las hace capaces de diferenciarse f\u00e1cilmente en c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico llamadas linfocitos que pueden combatir las infecciones bacterianas.<\/figcaption><\/figure>\n<\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<aside><\/aside>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El descubrimiento de que los progenitores osteog\u00e9nicos mecanosensibles tienen un papel en la lucha contra las infecciones bacterianas es emocionante.\u00a0Se sab\u00eda que el movimiento puede estimular el sistema inmunol\u00f3gico\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR7\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">7<\/a><\/sup>\u00a0, pero el avance en el trabajo de Shen y sus colegas proporciona una raz\u00f3n por la que este es el caso.\u00a0Si es relevante para los humanos, el trabajo podr\u00eda tener aplicaciones cl\u00ednicas directas.\u00a0Por ejemplo, la v\u00eda descubierta en el estudio actual podr\u00eda aprovecharse para desarrollar mejores terapias para fortalecer la producci\u00f3n de c\u00e9lulas inmunes provocada por el movimiento.<\/p>\n<p>Los autores tambi\u00e9n encontraron que el n\u00famero de\u00a0nichos\u00a0de Oln\u00a0<sup>+<\/sup>\u00a0y el n\u00famero de CLP era menor en la m\u00e9dula \u00f3sea de los ratones de 18 meses que en sus hom\u00f3logos de 2 meses.\u00a0Los animales de edad avanzada tambi\u00e9n son activos\u00a0<sup><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00419-y#ref-CR8\" data-track=\"click\" data-action=\"anchor-link\" data-track-label=\"go to reference\" data-track-category=\"references\">8<\/a><\/sup>\u00a0, por lo que otros factores adem\u00e1s del movimiento reducido podr\u00edan contribuir a esta disminuci\u00f3n relacionada con el envejecimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ejercicio genera c\u00e9lulas inmunitarias en los huesos Se ha identificado un tipo especializado de progenitor de c\u00e9lulas \u00f3seas en la m\u00e9dula \u00f3sea y se ha demostrado que apoya la&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1470,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,11,18],"tags":[],"class_list":["post-1467","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arti","category-destacado","category-porta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1467\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}