{"id":2280,"date":"2021-07-08T10:35:14","date_gmt":"2021-07-08T14:35:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revista.vps.co.ve\/?p=2280"},"modified":"2021-07-08T10:36:22","modified_gmt":"2021-07-08T14:36:22","slug":"nuevas-evidencias-sobre-la-covid-19-y-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/nuevas-evidencias-sobre-la-covid-19-y-cerebro\/","title":{"rendered":"NUEVAS EVIDENCIAS SOBRE LA COVID-19 Y CEREBRO"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_2281\" aria-describedby=\"caption-attachment-2281\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2281 size-full\" src=\"http:\/\/revista.vps.co.ve\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/astrocitos.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/astrocitos.jpg 800w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/astrocitos-300x225.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/astrocitos-768x576.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/astrocitos-80x60.jpg 80w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/astrocitos-320x240.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2281\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Figura 1<\/strong><\/span>. Los astrocitos son c\u00e9lulas en forma de estrella en el sistema nervioso central que realizan muchas funciones, incluida la provisi\u00f3n de nutrientes a las neuronas. Cr\u00e9dito: David Robertson, ICR \/ SPL<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n surgiendo cada vez m\u00e1s evidencias sobre c\u00f3mo el SARS-CoV-2 da\u00f1a el cerebro. Los resultados obtenidos recientemente sugieren que el ataque del coronavirus al cerebro podr\u00eda tener m\u00faltiples frentes: podr\u00eda atacar a ciertas c\u00e9lulas cerebrales directamente (astrocitos), reducir el flujo sangu\u00edneo al tejido cerebral o desencadenar la producci\u00f3n de mol\u00e9culas inmunes (autoanticuerpos) que pueden da\u00f1ar las c\u00e9lulas cerebrales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La infecci\u00f3n por el coronavirus SARS-CoV-2 puede provocar p\u00e9rdida de memoria, accidentes cerebrovasculares y otros efectos en el cerebro.\u00a0La pregunta es: \u00bfPodemos intervenir temprano para abordar estas anomal\u00edas para que las personas no tengan problemas a largo plazo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tantas personas afectadas (los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos aparecieron en el 80% de las personas hospitalizadas con COVID-19 que fueron encuestadas en un estudio (<em><span style=\"color: #800000;\">Chou, S. H.-Y.<\/span> et al. JAMA Netw. Open <b>4 <\/b>, e2112131, 202<\/em>1), los investigadores esperan que la creciente base de evidencia se\u00f1ale el camino hacia mejores tratamientos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">Irrumpiendo en el cerebro<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El SARS-CoV-2 puede tener efectos graves: una preimpresi\u00f3n publicada el mes pasado (<span style=\"color: #800000;\"><em>Douaud, G. et al. Preprint at medRxiv <a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.06.11.21258690\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.06.11.21258690,<\/a> 2021<\/em>)<\/span> compar\u00f3 im\u00e1genes de los cerebros de las personas antes y despu\u00e9s de que tuvieran COVID-19, y encontr\u00f3 p\u00e9rdida de materia gris en varias \u00e1reas de la corteza cerebral.\u00a0(Los preprints se publican sin revisi\u00f3n por pares).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comienzo de la pandemia, los\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-020-02599-5\" data-track=\"click\" data-label=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-020-02599-5\" data-track-category=\"body text link\">investigadores especularon<\/a> que el virus podr\u00eda causar da\u00f1o al ingresar de alguna manera al cerebro e infectar las neuronas, las c\u00e9lulas responsables de transmitir y procesar la informaci\u00f3n. Pero desde entonces, los estudios han indicado (<span style=\"color: #800000;\"><em>Serrano, G. E. et al. Preprint at medRxiv <a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.02.15.21251511\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.02.15.21251511,<\/a> 2021<\/em><\/span>) que el virus tiene dificultades para atravesar el sistema de defensa del cerebro, la barrera hematoencef\u00e1lica, y que no necesariamente ataca a las neuronas de manera significativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una forma en que el SARS-CoV-2 podr\u00eda estar accediendo al cerebro, dicen los expertos, es atravesando la mucosa olfativa, el revestimiento de la cavidad nasal, que bordea el cerebro.\u00a0El virus se encuentra a menudo en la cavidad nasal, una de las razones por las que los trabajadores de la salud realizan pruebas de COVID-19 frot\u00e1ndose la nariz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun as\u00ed, \u00abno hay una tonelada de virus en el cerebro\u00bb, dice Spudich, coautor de una revisi\u00f3n de autopsias y otras pruebas que se public\u00f3 en l\u00ednea el 4 abril (<em><span style=\"color: #800000;\">Farhadian S. F., Seilhean, D. &amp; Spudich, S.<\/span> Curr. Opin. Neurol. <b>34<\/b>, 417\u2013422, 2021<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero eso no significa que no est\u00e9 infectando ninguna c\u00e9lula cerebral en absoluto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios ahora sugieren que el SARS-CoV-2 puede infectar a los astrocitos, un tipo de c\u00e9lula que abunda en el cerebro y tiene muchas funciones. Los astrocitos hacen mucho para apoyar la funci\u00f3n normal del cerebro\u00bb, incluido el suministro de nutrientes a las neuronas para que sigan funcionando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una preimpresi\u00f3n publicada en enero, Kriegstein y sus colegas informaron (<em><span style=\"color: #800000;\">Andrews, M. G.<\/span> <span style=\"color: #800000;\">et al. Preprint at bioRxiv <a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.01.17.427024\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.01.17.427024,<\/a> 2021<\/span><\/em>) que el SARS-CoV-2 infecta preferentemente a los astrocitos sobre otras c\u00e9lulas cerebrales.\u00a0Los investigadores expusieron al virus organoides cerebrales, estructuras en miniatura parecidas a un cerebro que crecieron a partir de c\u00e9lulas madre en el laboratorio.\u00a0El SARS-CoV-2 infecta casi exclusivamente a los astrocitos sobre todas las dem\u00e1s c\u00e9lulas presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para reforzar estos estudios de laboratorio, un grupo que inclu\u00eda a Daniel Martins-de-Souza, director de prote\u00f3mica de la Universidad de Campinas en Brasil, inform\u00f3 el 6 de febrero pasado (<span style=\"color: #800000;\"><em>Crunfli, F. et al. Preprint at medRxiv <a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2020.10.09.20207464\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2020.10.09.20207464,<\/a> 2021<\/em><\/span>) en un preimpreso de febrero que hab\u00eda analizado muestras de cerebro de 26 personas que murieron con COVID-19. En los cinco cuyas c\u00e9lulas cerebrales mostraron evidencia de infecci\u00f3n por SARS-CoV-2, el 66% de las c\u00e9lulas afectadas eran astrocitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los astrocitos infectados podr\u00edan explicar algunos de los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos asociados con COVID-19, especialmente la fatiga, la depresi\u00f3n y la &#8216;niebla mental&#8217;, que incluye confusi\u00f3n y olvido, argumenta Kriegstein.\u00a0\u201cEs posible que este tipo de s\u00edntomas no refleje el da\u00f1o neuronal, pero podr\u00eda reflejar disfunciones de alg\u00fan tipo.\u00a0Eso podr\u00eda ser consistente con la vulnerabilidad de los astrocitos \u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los astrocitos pueden ser vulnerables incluso si no est\u00e1n infectados por el virus. Un estudio publicado el 21 de junio (<span style=\"color: #800000;\"><em>Yang, A. C. et al. Nature https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41586-021-03710-0, 2021<\/em><\/span>) compar\u00f3 los cerebros de ocho personas fallecidas que ten\u00edan COVID-19 con los cerebros de 14 controles.\u00a0Los investigadores no encontraron rastros de SARS-CoV-2 en los cerebros de las personas infectadas, pero s\u00ed encontraron que la expresi\u00f3n g\u00e9nica se hab\u00eda visto afectada en algunos astrocitos, que no funcionaban correctamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dados todos estos hallazgos, los investigadores quieren saber cu\u00e1ntas c\u00e9lulas cerebrales deben estar infectadas o da\u00f1adas para causar s\u00edntomas neurol\u00f3gicos, dice Ricardo Costa, fisi\u00f3logo de Louisiana State University Health en Shreveport, cuyo equipo est\u00e1 estudiando los efectos del SARS-CoV-2 en las c\u00e9lulas cerebrales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desafortunadamente, probablemente no haya una respuesta simple, dice Kriegstein, se\u00f1alando que las c\u00e9lulas, incluidas las neuronas, en algunas regiones del cerebro causar\u00e1n m\u00e1s disfunci\u00f3n que otras, si se da\u00f1an.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">Bloqueo del flujo sangu\u00edneo<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se ha acumulado evidencia de que el SARS-CoV-2 puede afectar el cerebro al reducir el flujo sangu\u00edneo hacia \u00e9l, lo que afecta la funci\u00f3n de las neuronas y, en \u00faltima instancia, las mata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pericitos son c\u00e9lulas que se encuentran en peque\u00f1os vasos sangu\u00edneos llamados capilares en todo el cuerpo, incluso en el cerebro. Una preimpresi\u00f3n de febrero inform\u00f3 que el SARS-CoV-2 podr\u00eda infectar c\u00e9lulas similares a los pericitos en los organoides cerebrales (<span style=\"color: #800000;\"><em>Wang, L. et al. Preprint at bioRxiv <a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.02.09.430349\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.02.09.430349<\/a> , 2021<\/em><\/span>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril, David Attwell, neurocient\u00edfico del University College London, y sus colegas publicaron un preimpreso que muestra evidencia de que el SARS-CoV-2 puede afectar el comportamiento de los pericitos (<span style=\"color: #800000;\"><em>Hirunpattarasilp, C. et al. Preprint at bioRxiv <a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.04.01.438122\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.04.01.438122,<\/a> 2021<\/em><\/span>). Los investigadores observaron que, en rebanadas de cerebro de h\u00e1mster, el SARS-CoV-2 bloquea el funcionamiento de los receptores en los pericitos, lo que hace que los capilares del tejido se contraigan.\u00a0\u201cResulta que este es un gran efecto\u201d, dice Attwell.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un estudio \u00abrealmente genial\u00bb, dice Spudich.\u00a0\u201cPodr\u00eda ser algo que est\u00e9 determinando algunas de las lesiones permanentes que vemos, algunos de estos accidentes cerebrovasculares de vasos peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Attwell sugiere que los medicamentos utilizados para tratar la presi\u00f3n arterial alta, que implica la restricci\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos, podr\u00edan ser \u00fatiles en algunos casos de COVID-19.\u00a0Actualmente, dos ensayos cl\u00ednicos est\u00e1n investigando el efecto del medicamento para la presi\u00f3n arterial losart\u00e1n para tratar la enfermedad.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">Mal funcionamiento inmunol\u00f3gico<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n existe una creciente evidencia de que algunos s\u00edntomas y da\u00f1os neurol\u00f3gicos son el resultado de la reacci\u00f3n exagerada del propio sistema inmunol\u00f3gico del cuerpo e incluso de fallas despu\u00e9s de encontrarse con el coronavirus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos 15 a\u00f1os, ha quedado claro que, en respuesta a la infecci\u00f3n, el sistema inmunol\u00f3gico de algunas personas produce inadvertidamente &#8216;autoanticuerpos&#8217; que atacan su propio tejido, dice Harald Pr\u00fcss, neuroinmun\u00f3logo del Centro Alem\u00e1n de Enfermedades Neurodegenerativas en Berl\u00edn. Esto puede causar afecciones a largo plazo como la neuromielitis \u00f3ptica, en la que las personas experimentan s\u00edntomas como p\u00e9rdida de la visi\u00f3n y debilidad en las extremidades. En una revisi\u00f3n publicada el 10 mayo (<span style=\"color: #800000;\"><em>Pr\u00fcss, H. Nature Rev. Immunol. https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41577-021-00543-w, 2021<\/em><\/span>). Pr\u00fcss resumi\u00f3 la evidencia de que estos autoanticuerpos pueden atravesar la barrera hematoencef\u00e1lica y contribuir a trastornos neurol\u00f3gicos que van desde el deterioro de la memoria hasta la psicosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta v\u00eda tambi\u00e9n podr\u00eda operar en COVID-19. En un estudio publicado el a\u00f1o pasado (<span style=\"color: #800000;\"><em>Kreye, J. et al. Cell <b>183<\/b>, 1058\u20131069.e19 (2020<\/em><\/span>), Pr\u00fcss y sus colegas aislaron anticuerpos contra el SARS-CoV-2 de personas y encontraron uno que pod\u00eda proteger a los h\u00e1msteres de infecciones y da\u00f1os pulmonares.\u00a0El objetivo era crear nuevos tratamientos.\u00a0Pero los investigadores tambi\u00e9n encontraron que algunos de los anticuerpos podr\u00edan unirse al tejido cerebral, lo que sugiere que podr\u00edan da\u00f1arlo.\u00a0\u201cActualmente estamos tratando de demostrarlo cl\u00ednica y experimentalmente\u201d, dice Pr\u00fcss.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un segundo art\u00edculo, publicado en l\u00ednea en diciembre pasado, un equipo que inclu\u00eda a Pr\u00fcss estudi\u00f3 la sangre y el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo de 11 personas cr\u00edticamente enfermas con COVID-19, todas las cuales ten\u00edan s\u00edntomas neurol\u00f3gicos\u00a0 (<span style=\"color: #800000;\"><em>Franke, C. et al. Brain Behav. Immun. <b>93<\/b>, 415\u2013419 (2021)<\/em><\/span>. Todos produjeron autoanticuerpos capaces de unirse a neuronas.\u00a0Y hay evidencia de que administrar a los pacientes inmunoglobulina intravenosa, otro tipo de anticuerpo, para suprimir la acci\u00f3n de los autoanticuerpos da\u00f1inos es \u00abbastante exitoso\u00bb, dice Pr\u00fcss.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas v\u00edas (astrocitos, pericitos y autoanticuerpos) no son mutuamente excluyentes y probablemente no sean las \u00fanicas: es probable que las personas con COVID-19 experimenten s\u00edntomas neurol\u00f3gicos por una variedad de razones.\u00a0Pr\u00fcss dice que una pregunta clave es qu\u00e9 proporci\u00f3n de casos es causada por cada una de las v\u00edas.\u00a0\u00abEso determinar\u00e1 el tratamiento\u00bb, dice.<\/p>\n<div class=\"notranslate\" style=\"all: initial;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1n surgiendo cada vez m\u00e1s evidencias sobre c\u00f3mo el SARS-CoV-2 da\u00f1a el cerebro. 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