{"id":2585,"date":"2022-01-15T09:33:41","date_gmt":"2022-01-15T13:33:41","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/?p=2585"},"modified":"2022-01-15T10:22:13","modified_gmt":"2022-01-15T14:22:13","slug":"el-covid-19-esta-afectando-el-desarrollo-de-los-ninos-la-ciencia-responde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/el-covid-19-esta-afectando-el-desarrollo-de-los-ninos-la-ciencia-responde\/","title":{"rendered":"\u00bfEL COVID-19 EST\u00c1 AFECTANDO EL DESARROLLO DE LOS NI\u00d1OS? LA CIENCIA RESPONDE"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2589\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"509\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-2.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 509px) 100vw, 509px\" \/>A nivel mundial, han nacido m\u00e1s de 200 millones de beb\u00e9s desde el inicio de la pandemia de COVID-19 (<em><span style=\"color: #800000;\">Boelig RC, Manuck T, Oliver EA, et al. Am\u00a0 J Obstet Gynecol. 2020<\/span><\/em>). Hasta la fecha, el 2 % de la poblaci\u00f3n mundial se ha infectado en alg\u00fan momento durante la pandemia. Aunque es imposible cuantificar con precisi\u00f3n, incluso las estimaciones m\u00e1s conservadoras del n\u00famero total de beb\u00e9s en todo el mundo con exposiciones en el \u00fatero a la infecci\u00f3n materna por SARS-CoV-2 var\u00edan en millones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se conoce que la exposici\u00f3n fetal a las perturbaciones del entorno intrauterino est\u00e1 implicada en el desarrollo cerebral alterado y la vulnerabilidad a largo plazo de la descendencia a las secuelas psiqui\u00e1tricas y del neurodesarrollo [<span style=\"color: #800000;\"><em>Tau \u00a0GZ, Peterson \u00a0BS.\u00a0 Neuropsychopharmacology. 2010;35(1):147-168;\u00a0Monk \u00a0C, Lugo-Candelas \u00a0C, Trumpff \u00a0C. \u00a0Annu Rev Clin Psychol. 2019;15:317-344<\/em><\/span>]. Aunque la transmisi\u00f3n vertical del SARS-CoV-2 de la madre al feto es rara [<span style=\"color: #800000;\"><em>Dumitriu \u00a0D, Emeruwa \u00a0UN, Hanft \u00a0E, \u00a0et al.\u00a0 \u00a0JAMA Pediatr. 2021;175(2):157-167; Kyle MH, Glassman ME, Khan A, et al. Semin\u00a0 \u00a0Perinatol\u00a0.\u00a02020;44(7):151286<\/em><\/span>], los datos de brotes anteriores de coronavirus en humanos (SARS y s\u00edndrome respiratorio de Oriente Medio) sugieren que la infecci\u00f3n grave durante el embarazo puede estar asociada con la salud materna [<span style=\"color: #800000;\"><em>Yin M, Zhang L, Deng G, et al. medRxiv\u00a0.\u00a02020:2020.2004.2007.20053744<\/em><\/span>] y mayor riesgo de varios resultados infantiles adversos a trav\u00e9s de mecanismos relacionados con la activaci\u00f3n inmunol\u00f3gica materna [<span style=\"color: #800000;\"><em>Boulanger-Bertolus J, Pancaro C, Mashour GA. Front\u00a0\u00a0\u00a0Behavior Neurosci\u00a0.\u00a02018;12(230):230<\/em><\/span>] Otras enfermedades virales durante el embarazo est\u00e1n asociadas con un mayor riesgo de deficiencias en el desarrollo neurol\u00f3gico, incluidos los retrasos motores [<em><span style=\"color: #800000;\">Ferguson G, Jelsma J.Int\u00a0<\/span> \u00a0J Rehabil Res\u00a0.\u00a02009;32(2):108-114<\/em>].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque en general a los ni\u00f1os les ha ido bien cuando se infectaron con el SARS-CoV-2, la investigaci\u00f3n preliminar sugiere que el estr\u00e9s relacionado con la pandemia durante el embarazo podr\u00eda estar afectando negativamente el desarrollo del cerebro fetal en algunos ni\u00f1os.\u00a0Adem\u00e1s, los padres y cuidadores agotados podr\u00edan estar interactuando de manera diferente o menos con sus hijos peque\u00f1os de maneras que podr\u00edan afectar las capacidades f\u00edsicas y mentales de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los confinamientos, que han sido cruciales para controlar la propagaci\u00f3n del coronavirus, han aislado a muchas familias j\u00f3venes, rob\u00e1ndoles el tiempo de juego y las interacciones sociales.\u00a0Estresados \u200b\u200by estirados, muchos cuidadores tampoco han podido proporcionar el tiempo uno a uno que necesitan los beb\u00e9s y los ni\u00f1os peque\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente, un grupo de investigadores del NewYork-Presbyterian Morgan Stanley Children&#8217;s Hospital en la ciudad de Nueva York quisieron estudiar si la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2 afectaba el desarrollo de los bebes. Este grupo, dirigido por Dani Dumitriu, ten\u00edan m\u00e1s de dos a\u00f1os de datos sobre el desarrollo infantil; desde fines de 2017, hab\u00edan estado analizando las habilidades motoras y de comunicaci\u00f3n de beb\u00e9s de hasta seis meses de edad. Dumitriu pens\u00f3 que ser\u00eda interesante comparar los resultados de los beb\u00e9s nacidos antes y durante la pandemia.\u00a0Le pidi\u00f3 a su colega Morgan Firestein, investigadora posdoctoral de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, que evaluara si hab\u00eda diferencias en el desarrollo neurol\u00f3gico entre los dos grupos. Los resultados obtenidos indican que los infantes nacidos durante la pandemia obtuvieron puntajes, en promedio, m\u00e1s bajos en las pruebas de motricidad gruesa, motricidad fina y habilidades de comunicaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con los nacidos antes (ambos grupos fueron evaluados por sus padres mediante un cuestionario establecido) (<span style=\"color: #800000;\"><em>Shuffrey, LC\u00a0et al.\u00a0JAMA Pediatr\u00a0.\u00a0https:\/\/doi.org\/10.1001\/jamapediatrics.2021.5563 (2022)<\/em><\/span>]. No importaba si su padre biol\u00f3gico hab\u00eda sido infectado con el virus o no; parec\u00eda haber algo sobre el entorno de la pandemia en s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos beb\u00e9s nacidos durante los \u00faltimos dos a\u00f1os podr\u00edan estar experimentando retrasos en el desarrollo, mientras que otros podr\u00edan haber prosperado si los cuidadores estuvieran en casa durante per\u00edodos prolongados y hubiera m\u00e1s oportunidades para que los hermanos interact\u00faen.\u00a0Al igual que con muchos aspectos de la salud durante la pandemia, las disparidades sociales y econ\u00f3micas tienen un papel claro en qui\u00e9n se ve m\u00e1s afectado.\u00a0Los primeros datos sugieren que el uso de m\u00e1scaras no ha afectado negativamente el desarrollo emocional de los ni\u00f1os.\u00a0Pero el estr\u00e9s prenatal podr\u00eda contribuir a algunos cambios en la conectividad cerebral.\u00a0El panorama est\u00e1 evolucionando y muchos estudios a\u00fan no han sido revisados \u200b\u200bpor pares.<\/p>\n<p>Algunos investigadores proponen que muchos de los ni\u00f1os que se atrasan en el desarrollo podr\u00e1n ponerse al d\u00eda sin efectos duraderos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sean Deoni, un biof\u00edsico m\u00e9dico, y sus colegas utilizan im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica (IRM) y otras t\u00e9cnicas para estudiar c\u00f3mo los factores ambientales dan forma al desarrollo del cerebro en los beb\u00e9s. Su equipo investigadores trazaron y compararon los promedios anuales y las variaciones de las puntuaciones de desarrollo neurol\u00f3gico de los beb\u00e9s. Fue entonces cuando descubrieron que las puntuaciones durante la pandemia eran mucho peores que las de a\u00f1os anteriores. \u00a0Cuando compararon los resultados entre los participantes, los beb\u00e9s nacidos en la pandemia obtuvieron casi dos desviaciones est\u00e1ndar menos que los nacidos antes en un conjunto de pruebas que miden el desarrollo de manera similar a las pruebas de coeficiente intelectual.\u00a0Tambi\u00e9n encontraron que los beb\u00e9s de familias de bajos ingresos experimentaron las mayores ca\u00eddas, que los ni\u00f1os se vieron m\u00e1s afectados que las ni\u00f1as [<span style=\"color: #800000;\"><em>Deoni, SCL, Beauchemin, J., Volpe, A., D&#8217;Sa, V. y el Consorcio RESONANCE.\u00a0Preimpresi\u00f3n en medRxiv (2021)<\/em><\/span>]\u00a0y que las habilidades motoras gruesas se vieron m\u00e1s afectadas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2590\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/resultados-covid-y-bebes-300x267.png\" alt=\"\" width=\"476\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/resultados-covid-y-bebes-300x267.png 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/resultados-covid-y-bebes.png 674w\" sizes=\"auto, (max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio, los investigadofres asumieron que el sesgo de selecci\u00f3n estaba en juego: quiz\u00e1s las familias que hicieron el esfuerzo de venir a hacerse la prueba durante la pandemia eran aquellas cuyos hijos estaban en riesgo de problemas de desarrollo o ya los estaban mostrando. Pero, con el tiempo, se convenci\u00f3 de que el sesgo de selecci\u00f3n no explicaba los hallazgos, porque los ni\u00f1os que ingresaban no ten\u00edan antecedentes, resultados de nacimiento o estatus socioecon\u00f3mico diferentes en comparaci\u00f3n con los participantes anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar que estos efectos parec\u00edan dr\u00e1sticos, algunos investigadores argumentan que no son necesariamente predictivos de problemas a largo plazo. \u201cEl coeficiente intelectual, como beb\u00e9s, no predice mucho\u201d, dice Marion van den Heuvel, neuropsic\u00f3loga del desarrollo de la Universidad de Tilburg en los Pa\u00edses Bajos.\u00a0\u201cEs realmente dif\u00edcil decir algo sobre lo que eso significar\u00e1 para su futuro\u201d.\u00a0Ella se\u00f1ala un estudio [<span style=\"color: #800000;\"><em>Zeanah, CH\u00a0et al.\u00a0Am. J. Psiquiatry <b>166<\/b>, 777\u2013785 (2009)<\/em><\/span>]\u00a0que muestra que las ni\u00f1as rumanas que comenzaron su vida en orfanatos pero luego fueron adoptadas por familias de acogida antes de los 2,5 a\u00f1os de edad ten\u00edan menos probabilidades de tener problemas psiqui\u00e1tricos a los 4,5 a\u00f1os que las ni\u00f1as que permanecieron en cuidado institucional.\u00a0Esa situaci\u00f3n es diferente de una pandemia, pero sugiere que los beb\u00e9s podr\u00edan compensar las dificultades una vez que se levanten las restricciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, suponiendo que los hallazgos tengan m\u00e9rito, \u00bfpor qu\u00e9 los beb\u00e9s nacidos durante la pandemia de COVID-19 podr\u00edan estar experimentando d\u00e9ficits cognitivos, y especialmente motores, significativos?\u00a0Deoni sospecha que los problemas se derivan de la falta de interacciones entre humanos.\u00a0En una investigaci\u00f3n de seguimiento que a\u00fan no se ha publicado, \u00e9l y su equipo registraron las interacciones entre padres e hijos en el hogar y descubrieron que la cantidad de palabras que los padres hablan a sus hijos, y viceversa, en los \u00faltimos dos a\u00f1os ha sido menor. que en a\u00f1os anteriores.\u00a0Tambi\u00e9n sospecha que los beb\u00e9s y los ni\u00f1os peque\u00f1os no practican tanto la motricidad gruesa como de costumbre porque no juegan regularmente con otros ni\u00f1os ni van a los parques infantiles.\u00a0\u201cY lo desafortunado es que esas habilidades sentaron las bases para todas las dem\u00e1s habilidades\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra investigaci\u00f3n reciente respalda la idea de que la falta de interacciones con los compa\u00f1eros podr\u00eda estar frenando a algunos ni\u00f1os.\u00a0En un estudio publicado a principios de este a\u00f1o, investigadores en el Reino Unido encuestaron a 189 padres de ni\u00f1os entre las edades de 8 meses y 3 a\u00f1os, preguntaron si sus hijos recibieron guarder\u00eda o asistieron a preescolar durante la pandemia y evaluaron el lenguaje y las habilidades de funcionamiento ejecutivo.\u00a0Los autores encontraron que las habilidades de los ni\u00f1os eran m\u00e1s fuertes si hab\u00edan recibido atenci\u00f3n grupal durante la pandemia, y que estos beneficios eran m\u00e1s pronunciados entre los ni\u00f1os de entornos de bajos ingresos [<span style=\"color: #800000;\"><em>Davies, C.\u00a0et al.\u00a0Infant Child Dev.\u00a0<b>30<\/b>, e2241 (2021)<\/em><\/span>].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que corren mayor riesgo parecen ser los ni\u00f1os de color o los de familias de bajos ingresos.\u00a0Por ejemplo, un creciente cuerpo de investigaci\u00f3n sugiere que entre los ni\u00f1os en edad escolar, el aprendizaje a distancia podr\u00eda estar ampliando las ya grandes brechas de aprendizaje y desarrollo entre los ni\u00f1os de entornos ricos y de bajos ingresos y entre los ni\u00f1os blancos y los ni\u00f1os de color.\u00a0En los Pa\u00edses Bajos, los investigadores descubrieron que a los ni\u00f1os les fue peor en las evaluaciones nacionales en 2020, en comparaci\u00f3n con los tres a\u00f1os anteriores, y que las p\u00e9rdidas de aprendizaje fueron hasta un 60 % mayores para los ni\u00f1os de familias con menos educaci\u00f3n [<span style=\"color: #800000;\"><em>Engzell, P., Frey, A. y Verhagen, MD Proc. Acad Nac . Science EE . UU. <b>118<\/b> , e2022376118 (2021)<\/em><\/span>].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En partes del \u00c1frica subsahariana, incluidas Etiop\u00eda, Kenia, Liberia, Tanzania y Uganda, las investigaciones sugieren que algunos ni\u00f1os han perdido hasta un a\u00f1o completo de aprendizaje [<span style=\"color: #800000;\"><em>Angrist, N.\u00a0et al.\u00a0Int. J. Edu. Dev.\u00a0<b>84<\/b>, 102397 (2021)<\/em><\/span>].\u00a0Y en los Estados Unidos, despu\u00e9s del primer cierre, un informe de la consultora McKinsey sugiri\u00f3 que los estudiantes de color comenzaron la escuela en oto\u00f1o con un retraso de tres a cinco meses en el aprendizaje, mientras que los estudiantes blancos ten\u00edan un retraso de solo uno o tres meses (\u00a0<a href=\"http:\/\/go.nature.com\/3fauntp\" data-track=\"click\" data-label=\"http:\/\/go.nature.com\/3fauntp\" data-track-category=\"body text link\">go.nature. com\/3fauntp<\/a>\u00a0).<\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\"><b>Embarazada y estresada<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros investigadores est\u00e1n interesados \u200b\u200ben saber si la pandemia podr\u00eda estar afectando el desarrollo de los ni\u00f1os antes de que nazcan.\u00a0Catherine Lebel, psic\u00f3loga que dirige el Laboratorio de Neuroimagen del Desarrollo en la Universidad de Calgary en Canad\u00e1, y sus colegas encuestaron a m\u00e1s de 8000 personas embarazadas durante la pandemia.\u00a0Casi la mitad inform\u00f3 haber experimentado s\u00edntomas de ansiedad, mientras que un tercio ten\u00eda s\u00edntomas de depresi\u00f3n, un porcentaje mucho m\u00e1s alto que en los a\u00f1os previos a la pandemia.\u00a0\u00bfC\u00f3mo afect\u00f3 este estr\u00e9s a los beb\u00e9s en el \u00fatero?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para averiguarlo, los investigadores utilizaron im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica para escanear los cerebros de 75 de los beb\u00e9s 3 meses despu\u00e9s del nacimiento.\u00a0En un preprint publicado en octubre, encontraron que los beb\u00e9s nacidos de personas que informaron m\u00e1s angustia prenatal (m\u00e1s s\u00edntomas de ansiedad o depresi\u00f3n) mostraron diferentes conexiones estructurales entre su am\u00edgdala, una regi\u00f3n del cerebro involucrada en el procesamiento emocional, y su corteza prefrontal, un \u00e1rea responsable para las habilidades de funcionamiento ejecutivo [<span style=\"color: #800000;\"><em>Manning, KY\u00a0et al.\u00a0Preprint at medRxiv\u00a0<a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.10.04.21264536\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.10.04.21264536<\/a> (2021)<\/em><\/span>].<\/p>\n<figure id=\"attachment_2591\" aria-describedby=\"caption-attachment-2591\" style=\"width: 441px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2591 \" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ESCANERES-DE-BEBES-300x286.jpg\" alt=\"\" width=\"441\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ESCANERES-DE-BEBES-300x286.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ESCANERES-DE-BEBES-768x732.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/ESCANERES-DE-BEBES.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 441px) 100vw, 441px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2591\" class=\"wp-caption-text\">Esc\u00e1neres cerebrales que muestran patrones de conectividad promedio entre la am\u00edgdala y otras regiones en beb\u00e9s. El estr\u00e9s relacionado con la pandemia durante el embarazo debilit\u00f3 las conexiones en algunos beb\u00e9s. Cr\u00e9dito: Kathryn Manning<\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"figure\">\n<div class=\"embed intensity--high\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En un peque\u00f1o estudio anterior, Lebel y su equipo establecieron el v\u00ednculo entre la depresi\u00f3n prenatal y las diferencias de conectividad cerebral en esas mismas \u00e1reas, y sugirieron que en los ni\u00f1os, estos cambios cerebrales se correlacionan con el comportamiento agresivo e hiperactivo en la edad preescolar de a\u00f1os [<span style=\"color: #800000;\"><em>Hay, R. E.\u00a0et al.J. Neurosci.<b>40<\/b>, 6969\u20136977 (2020)<\/em><\/span>]. Otros equipos han encontrado que los cambios en la conectividad entre estas \u00e1reas en adultos son factores de riesgo para la depresi\u00f3n y la ansiedad [<span style=\"color: #800000;\"><em>Holmes, AJ\u00a0et al.\u00a0J. Neurosci.\u00a0<b>32<\/b> , 18087\u201318100 (2012)<\/em><\/span>].\u201cEsas son las \u00e1reas que est\u00e1n involucradas en el procesamiento de las emociones y muchos comportamientos diferentes\u201d, dice Lebel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra investigaci\u00f3n ha encontrado asociaciones similares entre el estr\u00e9s pand\u00e9mico prenatal y el desarrollo infantil. Livio Provenzi, psic\u00f3logo de la Fundaci\u00f3n IRCCS Mondino en Pav\u00eda, Italia, y sus colegas observaron que los beb\u00e9s de tres meses de personas que reportaron experimentar m\u00e1s estr\u00e9s y ansiedad durante el embarazo ten\u00edan m\u00e1s problemas para regular sus emociones y atenci\u00f3n: eran menos capaces para mantener su atenci\u00f3n en los est\u00edmulos sociales, por ejemplo, y se calmaron con menos facilidad que los beb\u00e9s de personas que estaban menos estresadas y ansiosas durante el embarazo [<span style=\"color: #800000;\"><em>Provenzi, L.\u00a0et al.\u00a0Dev. Psychopathol. https:\/\/doi.org\/10.1017\/S0954579421000766 (2021)<\/em><\/span><span style=\"color: #800000;\"><em>].<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, la investigaci\u00f3n sobre desastres hist\u00f3ricos sugiere que, aunque el estr\u00e9s en el \u00fatero puede ser da\u00f1ino para los beb\u00e9s, no siempre tiene efectos duraderos. Los ni\u00f1os nacidos de personas que experimentaron un estr\u00e9s considerable como resultado de las inundaciones de 2011 en Queensland, Australia, mostraron d\u00e9ficits en la resoluci\u00f3n de problemas y habilidades sociales a los seis meses de edad, en comparaci\u00f3n con los ni\u00f1os nacidos de personas que experimentaron menos estr\u00e9s [<span style=\"color: #800000;\"><em>Simcock, G.\u00a0et al.\u00a0Infancy\u00a0<b>22<\/b>, 282\u2013302 (2017)<\/em><\/span>].\u00a0Sin embargo, a los 30 meses, estos resultados ya no se correlacionaban con el estr\u00e9s, y cuanto m\u00e1s receptivos eran los padres a las necesidades de sus beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os despu\u00e9s del nacimiento, mejor les iba a los ni\u00f1os peque\u00f1os [<span style=\"color: #800000;\"><em>Austin, M.-P.\u00a0et al.\u00a0Infant Behav. Dev.\u00a0<b>49<\/b>, 296\u2013309 (2017)<\/em><\/span>].<\/p>\n<\/div>\n<\/figure>\n<h2><span style=\"color: #800000;\"><b>Precauci\u00f3n y acci\u00f3n<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n sobre los beb\u00e9s pand\u00e9micos presenta un panorama mixto, y los cient\u00edficos dicen que es demasiado pronto para sacar interpretaciones significativas.\u00a0Por un lado, algunos de estos primeros hallazgos, a menudo in\u00e9ditos, podr\u00edan no reflejar la realidad, dice Catherine Monk, psic\u00f3loga m\u00e9dica que trabaja con Dimitriu en NewYork-Presbyterian.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres que optaron por participar en algunos estudios iniciales, por ejemplo, podr\u00edan no ser una muestra representativa, dice Monk.\u00a0Tal vez ya estaban preocupados por sus hijos debido a los comportamientos que observan.\u00a0Adem\u00e1s, dice, los resultados de los estudios en persona como el de Deoni podr\u00edan verse afectados por el uso de mascarillas, tal vez no mucho, pero lo suficiente como para sesgar los resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como escribi\u00f3 Thomason el a\u00f1o pasado en un comentario [<span style=\"color: #800000;\"><em>Thomason, ME\u00a0JAMA Pediatra\u00a0.\u00a0https:\/\/doi.org\/10.1001\/jamapediatrics.2021.5168 (2021)<\/em><\/span>]\u00a0en\u00a0<i>JAMA Pediatrics<\/i>, el incentivo para publicar hallazgos interesantes tambi\u00e9n podr\u00eda estar dando forma a estos primeros estudios.\u00a0\u201cLos cient\u00edficos se apresuran a buscar una diferencia da\u00f1ina.\u00a0Es lo que va a llamar la atenci\u00f3n de los medios;\u00a0es lo que se va a publicar en una revista de alto impacto\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores y patrocinadores est\u00e1n lanzando grandes estudios y colaboraciones que podr\u00edan ayudar a construir una imagen m\u00e1s clara.\u00a0El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU. est\u00e1 financiando un pu\u00f1ado de estudios a trav\u00e9s de su Estudio de Desarrollo Infantil y Cerebro Saludable.\u00a0Estos analizar\u00e1n c\u00f3mo el estr\u00e9s materno y el uso de sustancias durante la pandemia afectan el desarrollo infantil.\u00a0Adem\u00e1s, se han formado alianzas y conferencias para reunir a investigadores y compartir datos emergentes.\u00a0En marzo de 2020, Thomason lanz\u00f3 la Alianza de Investigaci\u00f3n de Generaci\u00f3n COVID internacional, que re\u00fane a investigadores de 14 pa\u00edses que estudian familias con ni\u00f1os peque\u00f1os durante la pandemia.\u00a0La alianza, que celebr\u00f3 una cumbre de investigaci\u00f3n en noviembre de 2021, incluye investigadores de Am\u00e9rica del Norte y del Sur, Europa, Australia, Asia, Oriente Medio y \u00c1frica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso si los cerebros de los ni\u00f1os realmente se ven afectados por la pandemia, todav\u00eda hay tiempo para volver a encarrilarlos, se\u00f1ala Dumitriu.\u00a0\u201cPodemos adelantarnos totalmente a que esto se convierta en una emergencia de salud p\u00fablica\u201d, dice ella.\u00a0\u201cLos cerebros de los ni\u00f1os de seis meses son muy pl\u00e1sticos, y podemos entrar all\u00ed y podemos cambiar su trayectoria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2592 alignright\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-4-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"518\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-4-768x512.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/COVID-Y-NINOS-4.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/>Los padres pueden avanzar jugando y hablando con sus hijos peque\u00f1os regularmente y d\u00e1ndoles oportunidades de jugar con otros en entornos seguros.\u00a0Los cambios de pol\u00edtica destinados a apoyar a las familias y los ni\u00f1os tambi\u00e9n podr\u00edan marcar la diferencia.\u00a0La investigaci\u00f3n de Lebel [<span style=\"color: #800000;\"><em>Manning, KY\u00a0et al.\u00a0Preprint at medRxiv\u00a0<a style=\"color: #800000;\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.10.04.21264536\">https:\/\/doi.org\/10.1101\/2021.10.04.21264536<\/a> (2021)<\/em><\/span>],\u00a0encontr\u00f3 que el apoyo social significativo, como el de una pareja o un amigo cercano, durante el embarazo result\u00f3 en mucho menos sufrimiento prenatal.\u00a0\u201cPodr\u00edamos hacer mucho m\u00e1s de eso en el ecosistema de atenci\u00f3n prenatal\u201d, dice Monk.\u00a0Los investigadores tambi\u00e9n abogan por intervenciones que apoyen a las familias inmediatamente despu\u00e9s del nacimiento.\u00a0La investigaci\u00f3n de Provenzi [<span style=\"color: #800000;\"><em>Provenzi, L.\u00a0et al.\u00a0desarrollo\u00a0psicopatol\u00a0.\u00a0https:\/\/doi.org\/10.1017\/S0954579421000766 (2021)<\/em><\/span>]\u00a0ha encontrado que las personas que acababan de dar a luz y eran visitadas en casa por enfermeras y neonat\u00f3logos experimentaban menos estr\u00e9s y ansiedad que aquellas que no recib\u00edan estas visitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, los investigadores sostienen que la mayor\u00eda de los ni\u00f1os probablemente estar\u00e1n bien, pero m\u00e1s de lo habitual podr\u00edan estar teniendo dificultades actualmente.\u00a0Y si queremos apoyar a los que se est\u00e1n quedando atr\u00e1s, idealmente deber\u00edamos intervenir pronto.\u00a0\u201cLos ni\u00f1os ciertamente son muy resistentes\u201d, dice Deoni.\u00a0\u201cPero al mismo tiempo, tambi\u00e9n reconocemos la importancia de los primeros 1000 d\u00edas de la vida de un ni\u00f1o como los primeros cimientos cruciales\u201d.\u00a0Los primeros beb\u00e9s de la pandemia, nacidos en marzo de 2020, tienen, a estas alturas, m\u00e1s de 650 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ni\u00f1os \u201cson un producto de su entorno\u201d, dice Deoni.\u00a0\u201cCuanto m\u00e1s podamos estimularlos y jugar con ellos, leerles y amarlos, eso es lo que se necesitar\u00e1\u201d.<\/p>\n<figure class=\"figure\">\n<div class=\"embed intensity--high\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A nivel mundial, han nacido m\u00e1s de 200 millones de beb\u00e9s desde el inicio de la pandemia de COVID-19 (Boelig RC, Manuck T, Oliver EA, et al. 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