{"id":2627,"date":"2022-02-10T20:02:31","date_gmt":"2022-02-11T00:02:31","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/?p=2627"},"modified":"2022-02-10T20:02:31","modified_gmt":"2022-02-11T00:02:31","slug":"malas-noticias-el-covid-19-afecta-gravemente-al-corazon-despues-de-un-ano-completo-de-la-recuperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/malas-noticias-el-covid-19-afecta-gravemente-al-corazon-despues-de-un-ano-completo-de-la-recuperacion\/","title":{"rendered":"Malas Noticias: EL COVID-19 AFECTA GRAVEMENTE AL CORAZ\u00d3N DESPUES DE UN A\u00d1O COMPLETO DE LA RECUPERACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2630\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/CARDIOLOGIA-Y-COVID-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"497\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/CARDIOLOGIA-Y-COVID-19-300x200.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/CARDIOLOGIA-Y-COVID-19-768x513.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/CARDIOLOGIA-Y-COVID-19.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 497px) 100vw, 497px\" \/>Si pensabamos que el COVID-19\u00a0 es una fuerte gripe, pues nos equivocamos. Con los resultados obtenidos del estudio m\u00e1s grande que se ha realizado hasta ahora para estudiar los efectos de la COVID-19 prolongada sobre el sistema cardiovascular [<span style=\"color: #800000;\"><em>Xie, Y., Xu, E., Bowe, B.\u00a0et al. Nat Med<\/em><\/span><span style=\"color: #800000;\"><em>\u00a0(2022).\u00a0https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-022-01689-3<\/em><\/span>], indica que es un grave error pensar de esa manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde muy temprano en la pandemia, qued\u00f3 claro que el SARS-CoV-2 puede\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.abe2813\">da\u00f1ar el coraz\u00f3n<\/a> y los vasos sangu\u00edneos mientras las personas est\u00e1n gravemente enfermas. Los pacientes desarrollaron co\u00e1gulos, inflamaci\u00f3n del coraz\u00f3n, arritmias e insuficiencia card\u00edaca [<span style=\"color: #800000;\"><em>Al-Aly, Z., Xie, Y. &amp; Bowe, B. NaturE <b>594<\/b> , 259\u2013264 (2021)]<\/em><\/span>.\u00a0Algunos estudios han investigado los resultados cardiovasculares en la fase posaguda de la COVID-19;\u00a0sin embargo, la mayor\u00eda se limit\u00f3 a personas hospitalizadas (que representan la minor\u00eda de las personas con COVID-19), y todas tuvieron un seguimiento de corta duraci\u00f3n y una selecci\u00f3n limitada de resultados cardiovasculares [<span style=\"color: #800000;\"><em>Ayoubkhani, D. et al.\u00a0BMJ\u00a0<b>372<\/b> , n693 (2021); Huang, C. et al. Lancet <b>397<\/b> , 220-232 (2021); Carfi, A., Bernabei, R., Landi, F. JAMA\u00a0<b>324<\/b> , 603\u2013605 (2020)<\/em><\/span>]. Todav\u00eda no se dispone de una evaluaci\u00f3n integral de las secuelas postagudas de COVID-19 del sistema cardiovascular a los 12 meses, y los estudios de las secuelas postagudas de COVID-19 en todo el espectro de entornos de atenci\u00f3n de la infecci\u00f3n aguda (no hospitalizados, hospitalizados y ingresados \u200b\u200ben cuidados intensivos) tambi\u00e9n faltan. Abordar esta brecha de conocimiento informar\u00e1 las estrategias de atenci\u00f3n post-aguda de COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora ha quedado claro que el da\u00f1o cardiovascular de la COVID-19 no desaparece una vez que el paciente se recupera de la infecci\u00f3n original. En algunos pacientes, las resonancias magn\u00e9ticas revelan signos de inflamaci\u00f3n meses despu\u00e9s que el virus desaparece. Otros siguen teniendo altos niveles de troponina, una sustancia qu\u00edmica que se libera en la sangre siempre que hay da\u00f1o en el m\u00fasculo card\u00edaco. Para hacer el misterio aun m\u00e1s complejo, algunas personas que solo han tenido casos leves o incluso asintom\u00e1ticos de COVID-19 tambi\u00e9n informan sobre s\u00edntomas duraderos como palpitaciones card\u00edacas, dolor en el pecho, dificultad respiratoria y fatiga extrema. Los cient\u00edficos aun no comprenden la causa de esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este estudio, los investigadores usaron las bases de datos nacionales de atenci\u00f3n m\u00e9dica del Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU. para crear una cohorte de 153 760 veteranos estadounidenses que sobrevivieron los primeros 30 d\u00edas de COVID-19 (entre marzo de 2020 y enero de 2021) y dos grupos de control: una cohorte contempor\u00e1nea que consta de 5 637 647 usuarios de la Administraci\u00f3n (VHA) sin evidencia de infecci\u00f3n por SARS-CoV-2 y una cohorte hist\u00f3rica (anterior a la pandemia de COVID-19) que consta de 5,859,411 usuarios de VHA no infectados con COVID-19 durante 2017. Estas cohortes fueron seguidas longitudinalmente para estimar los riesgos y las cargas a 12 meses de los resultados cardiovasculares incidentes preespecificados en la cohorte general y seg\u00fan el entorno de atenci\u00f3n de la infecci\u00f3n aguda (no hospitalizados, hospitalizados y admitidos en cuidados intensivos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Los investigadores encontraron que el riesgo de 20 enfermedades diferentes del coraz\u00f3n y de los vasos <\/span><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-022-01689-3#MOESM1\"><span>aumentaba sustancialmente<\/span><\/a><span>\u00a0en los veteranos que hab\u00edan tenido COVID-19 un a\u00f1o antes, en comparaci\u00f3n con los que no.\u00a0El riesgo aument\u00f3 con la gravedad de la enfermedad inicial y se extendi\u00f3 a todos los resultados que examin\u00f3 el equipo, incluidos ataques card\u00edacos, arritmias, accidentes cerebrovasculares, paro card\u00edaco y m\u00e1s.\u00a0Incluso las personas que nunca fueron al hospital ten\u00edan m\u00e1s enfermedades cardiovasculares que las que nunca se infectaron. Este es un an\u00e1lisis de los registros de salud de m\u00e1s de 11 millones de veteranos estadounidenses, por el cual, este\u00a0primer gran estudio para evaluar los resultados cardiovasculares 1 a\u00f1o despu\u00e9s de la infecci\u00f3n por SARS-CoV-2 ha demostrado que el impacto del virus suele ser duradero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Los resultados del estudio, publicado en <\/span><cite><span>Nature Medicine<\/span><\/cite><span>\u00a0el 7 de febrero, son poderosos.\u00a0\u201cEn la era posterior a la COVID, la COVID podr\u00eda convertirse en el factor de riesgo m\u00e1s alto para los resultados cardiovasculares\u201d, mayor que los riesgos bien documentados como el tabaquismo y la obesidad, dice Larisa Tereshchenko, cardi\u00f3loga y bioestad\u00edstica de la Cl\u00ednica Cleveland, quien recientemente realiz\u00f3 un estudio similar, un <\/span><a href=\"https:\/\/www.medrxiv.org\/content\/10.1101\/2021.12.27.21268448v1.full.pdf\"><span>an\u00e1lisis<\/span><\/a><span>\u00a0mucho m\u00e1s peque\u00f1o\u00a0.<\/span><\/p>\n<p><span>Los autores del estudio tampoco saben c\u00f3mo el virus orquesta este da\u00f1o a largo plazo. <\/span><span>Pero creen que los riesgos cardiovasculares y la constelaci\u00f3n de s\u00edntomas conocidos colectivamente como COVID prolongado (que incluyen confusi\u00f3n mental, fatiga, debilidad y p\u00e9rdida del olfato) podr\u00edan tener ra\u00edces comunes.<\/span><\/p>\n<p>Sin embargo, se ha planteado que la lesi\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos est\u00e1 relacionada con s\u00edntomas cardiovasculares persistentes en pacientes recuperados de la COVID-19, pero a\u00fan no se ha demostrado. El virus causa da\u00f1os de muchas formas complejas que son dif\u00edciles de desentra\u00f1ar. Adem\u00e1s, los m\u00e9dicos siguen viendo signos de da\u00f1o en el tejido card\u00edaco, como miocarditis, inflamaci\u00f3n del m\u00fasculo card\u00edaco o niveles altos de troponina, meses despu\u00e9s de la hospitalizaci\u00f3n por COVID-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Una limitaci\u00f3n del estudio es que la poblaci\u00f3n de veteranos es mayor, blanca y masculina: en los tres grupos, aproximadamente el\u00a0<\/span><a href=\"https:\/\/static-content.springer.com\/esm\/art%3A10.1038%2Fs41591-022-01689-3\/MediaObjects\/41591_2022_1689_MOESM1_ESM.pdf\"><span>90 % de los pacientes<\/span><\/a><span>\u00a0eran hombres y entre el 71 % y el 76 % eran blancos.\u00a0Los pacientes ten\u00edan alrededor de 60 a\u00f1os, en promedio.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2631\" aria-describedby=\"caption-attachment-2631\" style=\"width: 508px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2631\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/corazon-y-covid-19-300x147.png\" alt=\"\" width=\"508\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/corazon-y-covid-19-300x147.png 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/corazon-y-covid-19-1024x503.png 1024w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/corazon-y-covid-19-768x377.png 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/corazon-y-covid-19.png 1412w\" sizes=\"auto, (max-width: 508px) 100vw, 508px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2631\" class=\"wp-caption-text\">Radiograf\u00eda de t\u00f3rax a color que muestra el coraz\u00f3n dilatado de una paciente de 74 a\u00f1os con COVID-19. Algunos pacientes siguen teniendo s\u00edntomas cardiovasculares meses tras recuperarse, incluso despu\u00e9s que sus tomograf\u00edas de t\u00f3rax y otras pruebas volvieron a la normalidad. FOTOGRAF\u00cdA DE P. MARAZZI\/SCIENCE SOURCE<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Los investigadores controlaron la posibilidad de que las personas que contrajeron COVID-19 ya fueran m\u00e1s propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares.\u00a0Descubrieron que \u00abCOVID es un delincuente que ofrece igualdad de oportunidades\u00bb, dice Al-Aly.\u00a0\u201cEncontramos un mayor riesgo de problemas cardiovasculares en personas mayores y j\u00f3venes, en personas con diabetes y sin diabetes, en personas con obesidad y personas sin obesidad, en personas que fumaban y que nunca fumaron\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>COVID-19 aument\u00f3 el riesgo de las 20 dolencias cardiovasculares estudiadas, incluidos ataques card\u00edacos, arritmias, accidentes cerebrovasculares, ataques isqu\u00e9micos transitorios, insuficiencia card\u00edaca, enfermedad card\u00edaca inflamatoria, paro card\u00edaco, embolia pulmonar y trombosis venosa profunda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>La forma en que el virus causa da\u00f1os a largo plazo en el coraz\u00f3n y los vasos sangu\u00edneos sigue siendo un tema de debate e investigaci\u00f3n activa.\u00a0Un posible mecanismo es la inflamaci\u00f3n de las c\u00e9lulas endoteliales que recubren el interior del coraz\u00f3n y los vasos sangu\u00edneos, dice Al-Aly.\u00a0Pero los investigadores tambi\u00e9n incluyen una larga lista de posibles mecanismos, incluido el da\u00f1o persistente por la invasi\u00f3n viral directa del m\u00fasculo card\u00edaco;\u00a0niveles elevados de mensajeros qu\u00edmicos proinflamatorios llamados citocinas que conducen a la cicatrizaci\u00f3n del coraz\u00f3n;\u00a0y\u00a0<\/span><a href=\"https:\/\/assets.researchsquare.com\/files\/rs-1139035\/v1_covered.pdf?c=1640020576\"><span>virus persistente<\/span><\/a><span>\u00a0en sitios que el sistema inmunitario no trata de manera eficaz.\u00a0\u201cLas supuestas v\u00edas mecanicistas todav\u00eda est\u00e1n en el \u00e1mbito de la especulaci\u00f3n o la hip\u00f3tesis\u201d, dice Al-Aly.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Los autores dicen que sus hallazgos sugieren que millones de sobrevivientes de COVID-19 podr\u00edan sufrir consecuencias a largo plazo, poniendo a prueba los sistemas de salud en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.\u00a0\u201cLos gobiernos y los sistemas de salud de todo el mundo deber\u00edan estar preparados para hacer frente a la probable contribuci\u00f3n significativa de la pandemia de COVID-19 al aumento de la carga de enfermedades cardiovasculares\u201d, escriben en el documento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>Al-Aly agrega: \u201cLo que realmente me preocupa es que algunas de estas condiciones son condiciones cr\u00f3nicas que literalmente marcar\u00e1n a las personas de por vida.\u00a0No es como si te despertaras ma\u00f1ana y de repente ya no tuvieras insuficiencia card\u00edaca\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si pensabamos que el COVID-19\u00a0 es una fuerte gripe, pues nos equivocamos. 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