{"id":2760,"date":"2022-05-21T08:16:05","date_gmt":"2022-05-21T12:16:05","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/?p=2760"},"modified":"2022-05-21T08:16:05","modified_gmt":"2022-05-21T12:16:05","slug":"el-vitral-de-la-ciencia-vol-2-n-5-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/el-vitral-de-la-ciencia-vol-2-n-5-2022\/","title":{"rendered":"El Vitral de la Ciencia. Vol 2. N\u00b0 5: (2022)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2761\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/portada-214x300.png\" alt=\"\" width=\"315\" height=\"441\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/portada-214x300.png 214w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/portada.png 636w\" sizes=\"auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Vol 2. (5). A\u00f1o 2022<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Numero-15.pdf\">Ver revista completa<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2763\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/portada-2-199x300.png\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/portada-2-199x300.png 199w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/portada-2.png 564w\" sizes=\"auto, (max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/>SEXUALIDAD HUMANA, <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><strong>CORPORALIDAD VIVIENTE, IDENTIDAD<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Revisi\u00f3n de literatura. Parte I<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Dra Norma N\u00fa\u00f1ez-Dent\u00edn<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un vivir amando vida y deseo, con el cuerpo y con el alma, a partir, por y contra lo que sea que captemos injusto: que nos extra\u00f1e o interese s\u00f3lo a medias; aprendiendo a respirar, a vivir, a comer y compartir, a convivir e inspirar\u2026Es una entrega al proyecto de vida y formaci\u00f3n que se va construyendo inicialmente en un entorno protector y que se hace lucha por un ideal concretizado1; en un mundo de alegr\u00edas, dolores y penas; de valores, acciones, pasiones y palabras que correspondan a cada percibida\/conocida (o no) necesidad. En comp\u00e1s con la otredad. No termina nunca y es una singularidad que florece, como hoy en Caracas, el imaginario y la realidad Araguaney. Es una fuerza de ser.<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/art-1-norma.pdf\">Ver art\u00edculo parte I<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2765\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ART-NORMA-5-216x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ART-NORMA-5-216x300.png 216w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/ART-NORMA-5.png 564w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>SEXUALIDAD HUMANA, <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #800000;\"><strong>CORPORALIDAD VIVIENTE, IDENTIDAD (II)<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>Revisi\u00f3n de literatura. Parte II<\/strong><\/span><br \/>\n<strong>Dra Norma N\u00fa\u00f1ez-Dent\u00edn<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Isabel Toledo Jofr\u00e9 (2012) al estudiar la identidad humana, especifica una noci\u00f3n de sujeto, defini\u00e9ndolo como un estar en constante construcci\u00f3n. Esta perspectiva es c\u00f3nsona con la idea del sujeto inacabado, siempre en construcci\u00f3n, desarrollada por Amparo Serrano (1997). Esa perspectiva nos es conceptual y metodol\u00f3gicamente \u00fatil en t\u00e9rminos de nuestra propuesta de aproximaci\u00f3n hacia realidades e hip\u00f3tesis en la subjetividad y la identidad de\/en la sexualidad humana. En tales desarrollos destacamos tambi\u00e9n aqu\u00ed y en la pr\u00f3xima secci\u00f3n VI, el trabajo de Toledo Jofr\u00e9 sobre todo porque hace \u00e9nfasis en la noci\u00f3n de sujeto, la noci\u00f3n de identidad, y con ello creemos avanzar hacia la noci\u00f3n de sentir y de pertenencia (o no!), a un g\u00e9nero. Sustentando sus afirmaciones en una bien documentada bibliograf\u00eda, esta autora nos informa en sus estudios sobre c\u00f3mo se construye la identidad y sobre la importancia del contexto y del otro, de los otros, en este proceso. Junto a la noci\u00f3n de identidad trabajamos tambi\u00e9n en toda esta Parte II del texto en curso, la noci\u00f3n compleja, m\u00faltiple, de corporalidad viviente, de corporalidad como cosa viviente y tambi\u00e9n como \u00f3rgano de la percepci\u00f3n (Entre otros, con: Husserl, 1933; Rabanaque, 2012; Rojas Hern\u00e1ndez, 2005; Herrera Salazar, 2015; Lombo y Gim\u00e9nez Amaya, 2015; Venebra Mu\u00f1oz, 2019).<\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/art-2-norma.pdf\">Ver art\u00edculo parte II<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2768\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/vida-sexual-pareja-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"558\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/vida-sexual-pareja-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/vida-sexual-pareja-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/vida-sexual-pareja-2.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/>LA SEXUALIDAD <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><strong>Y LAS MEDIDAS COERCITIVAS UNILATERALES<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong>UN PROBLEMA OCULTO<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Dr. Miguel Alfonzo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Venezuela vive desde hace a\u00f1os una situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica dram\u00e1tica, gracias a una orden ejecutiva (13.692) que fue firmada el 09 de marzo de 2015 por el entonces presidente de EE.UU, Barack Obama, asumiendo la potestad que le otorg\u00f3 el Congreso. Este decreto fue dirigido contra Venezuela declar\u00e1ndola una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de este pa\u00eds norteamericano, sentando las bases de la pol\u00edtica de bloqueo contra el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de esa fecha, el pa\u00eds comenz\u00f3 a percibir y sentir las consecuencias de tales medidas, denominadas medidas coercitivas unilaterales (MCU), las cuales impactaron primeramente sobre la econom\u00eda del pa\u00eds, cuyos ingresos por divisas para el a\u00f1o 2020 se redujo al 99 % con respecto al a\u00f1o 2014 (figura 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2016, es renovada por Donald Trump esta orden ejecutiva, iniciando el cierre de cuentas en Commerzbank, Citibank y Novo Banco a bancos, instituciones venezolanas y a la empresa petrolera PDVSA. Comienza a incrementarse el \u00cdndice de prevalencia de Sub alimentaci\u00f3n (IPS), alcanzando al 9,8 % de la poblaci\u00f3n. En 2017, ocurre una leve recuperaci\u00f3n de los precios del petr\u00f3leo. Sin embargo, la administraci\u00f3n Trump aplica una nueva orden ejecutiva (13.808), incrementando las \u201csanciones\u201d contra el pa\u00eds, especialmente contra la empresa PDVSA y su filial en EE. UU, CITGO. Inicia por parte del Departamento del Tesoro alertas para las transacciones con Venezuela y sus empresas. Comienza el bloqueo financiero de Credit Suisse, Novo Banco, Banco Suizo USB y otros. El JP Morgan retrasa aceptar recursos por 28,1 millones de d\u00f3lares para el pago de buques de alimentos. Finalmente, son devueltas por bancos internacionales 23 operaciones financieras de Venezuela, destinadas a la compra de alimentos y medicamentos por 39 millones de d\u00f3lares. Ocurre la mayor ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo en una d\u00e9cada y los ingresos se reducen a\u00fan m\u00e1s, a USD 5 mil 998 millones, un desplome del 84,86 %.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, las MCU abarcan embargos comerciales, restricciones financieras, restricciones de la adquisici\u00f3n de bienes inmuebles, congelaci\u00f3n de activos, restricciones en materia de visados y la retenci\u00f3n de suministros m\u00e9dicos b\u00e1sicos y de piezas de repuesto para diversos tipos de maquinaria, mecanismos todos aplicados al pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es, que a partir de la implementaci\u00f3n de las MCU se genera en Venezuela una crisis econ\u00f3mica que va produciendo un deterioro progresivo del bienestar alcanzado por el pueblo venezolano, ocasionando un grave impacto sobre uno de los derechos fundamentales como es la salud en sus m\u00faltiples dimensiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de ellos que poco se ha hablado, y mucho menos estudiado, es el pleno disfrute de los derechos sexuales, los cuales, han sido violentando, afectando la sexualidad del venezolano y venezolana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/art-MIGUEL.pdf\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-2769\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/musica-y-terapia-156x300.jpg\" alt=\"\" width=\"257\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/musica-y-terapia-156x300.jpg 156w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/musica-y-terapia.jpg 328w\" sizes=\"auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px\" \/>LA M\u00daSICA <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt; color: #800000;\"><strong>COMO TERAPIA<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>Lic. Adriana Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00fasica ha sido parte de la vida humana por miles de a\u00f1os. Los expertos han encontrado instrumentos de hace 40 mil a\u00f1os, lo que sugiere que el deseo de los humanos de expresarse o comunicarse a trav\u00e9s de la m\u00fasica est\u00e1 muy arraigado. El uso de la m\u00fasica para terapia y curaci\u00f3n data de la Antigua Grecia, pero el uso terap\u00e9utico actual empez\u00f3 en el siglo XX, despu\u00e9s de que terminara la Segunda Guerra Mundial. La referencia m\u00e1s antigua a la terapia musical viene de un art\u00edculo de 1789 titulado \u201cConsideraci\u00f3n f\u00edsica de la m\u00fasica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os 1800 vieron el crecimiento de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica sobre la capacidad terap\u00e9utica de la m\u00fasica, y desde 1940, las universidades empezaron a ofrecer programas de terapia musical. E. Thayer Gaston, uno de los tres hombres que incursionaron en el uso de la m\u00fasica como herramienta terap\u00e9utica, ha organizado y promovido la pr\u00e1ctica para que se convirtiera en un tipo aceptado de terapia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, existen muchas asociaciones de musicoterapia en todo el mundo y los terapeutas musicales trabajan en consultorios privados, escuelas y centros de atenci\u00f3n social<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/art-adriana.pdf\">Ver art\u00edculo completo<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Vol 2. (5). 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