{"id":2790,"date":"2022-06-01T08:28:03","date_gmt":"2022-06-01T12:28:03","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/?p=2790"},"modified":"2022-06-01T08:28:03","modified_gmt":"2022-06-01T12:28:03","slug":"los-guardianes-del-cerebro-un-sistema-inmunologico-especial-que-lo-protege","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/los-guardianes-del-cerebro-un-sistema-inmunologico-especial-que-lo-protege\/","title":{"rendered":"LOS GUARDIANES DEL CEREBRO: UN SISTEMA INMUNOL\u00d3GICO ESPECIAL QUE LO PROTEGE"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_2791\" aria-describedby=\"caption-attachment-2791\" style=\"width: 488px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2791\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-300x187.jpg\" alt=\"\" width=\"488\" height=\"304\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-300x187.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-1024x639.jpg 1024w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-768x479.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD.jpg 1248w\" sizes=\"auto, (max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2791\" class=\"wp-caption-text\">El sistema inmunitario del cerebro incluye una red de vasos de transporte (azul) y sus propias c\u00e9lulas inmunitarias producidas en la m\u00e9dula \u00f3sea (verde). Cr\u00e9dito: Siling Du, laboratorio Kipnis, Universidad de Washington en St. Louis<\/figcaption><\/figure>\n<p><span>El cerebro es el soberano del cuerpo y recibe protecci\u00f3n de acuerdo con su alto estatus.\u00a0Sus c\u00e9lulas son longevas y se albergan dentro de una temible fortificaci\u00f3n llamada barrera hematoencef\u00e1lica.\u00a0Durante mucho tiempo, los cient\u00edficos pensaron que el cerebro estaba completamente aislado del caos del resto del cuerpo, especialmente de su ansioso sistema de defensa, una masa de c\u00e9lulas inmunitarias que combaten las infecciones y cuyas acciones podr\u00edan amenazar a un gobernante atrapado en el fuego cruzado.<\/span><\/p>\n<p><span>Sin embargo, en la \u00faltima d\u00e9cada, los cient\u00edficos descubrieron que el trabajo de proteger el cerebro no es tan sencillo como pensaban.\u00a0Han aprendido que sus fortificaciones tienen puertas y brechas, y que sus fronteras est\u00e1n llenas de c\u00e9lulas inmunes activas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Los sistemas nervioso e inmunol\u00f3gico est\u00e1n estrechamente entrelazados.\u00a0Descifrar su charla podr\u00eda ayudar a abordar muchos trastornos y enfermedades cerebrales.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span>Una gran cantidad de evidencia ahora muestra que el cerebro y el sistema inmunol\u00f3gico est\u00e1n estrechamente entrelazados.\u00a0Los cient\u00edficos ya sab\u00edan que el cerebro ten\u00eda sus propias c\u00e9lulas inmunitarias residentes, llamadas microglia;\u00a0Los descubrimientos recientes est\u00e1n pintando im\u00e1genes m\u00e1s detalladas de sus funciones y revelando las caracter\u00edsticas de los otros guerreros inmunes alojados en las regiones alrededor del cerebro.\u00a0Algunas de estas c\u00e9lulas provienen de otras partes del cuerpo;\u00a0otros se producen localmente, en la m\u00e9dula \u00f3sea del cr\u00e1neo.\u00a0Al estudiar estas c\u00e9lulas inmunitarias y trazar un mapa de c\u00f3mo interact\u00faan con el cerebro, los investigadores est\u00e1n descubriendo que desempe\u00f1an un papel importante tanto en los cerebros sanos como en los enfermos o da\u00f1ados.\u00a0El inter\u00e9s en el campo se ha disparado: hubo menos de 2000 art\u00edculos por a\u00f1o sobre el tema en 2010, aumentando a m\u00e1s de 10 000 por a\u00f1o en 2021,<\/span><\/p>\n<p><span>Los cient\u00edficos ya no consideran que el cerebro sea una zona especial sellada.\u00a0\u201cToda esta idea del privilegio inmunol\u00f3gico est\u00e1 bastante desactualizada ahora\u201d, dice Kiavash Movahedi, neuroinmun\u00f3logo de la Universidad Libre de Bruselas (VUB).\u00a0Aunque el cerebro todav\u00eda se considera inmunol\u00f3gicamente \u00fanico (sus barreras evitan que las c\u00e9lulas inmunitarias entren y salgan a voluntad), est\u00e1 claro que el cerebro y el sistema inmunitario interact\u00faan constantemente.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\"><b>Espacio privilegiado<\/b><\/span><\/h2>\n<p><span>Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, cuando la neuroinmun\u00f3loga Michal Schwartz acababa de instalar su laboratorio en el Instituto de Ciencias Weizmann en Rehovot, Israel, no pod\u00eda dejar de hacerse una pregunta impopular: \u00bfser\u00e1 realmente cierto que el cerebro est\u00e1 completamente cortado? de la protecci\u00f3n inmunol\u00f3gica?\u00a0\u201cEra completamente axiom\u00e1tico que el cerebro no puede tolerar ninguna actividad inmunol\u00f3gica; todos pensaron que si tienes alguna activaci\u00f3n inmunol\u00f3gica, esto era un signo de patolog\u00eda\u201d, dice ella.\u00a0\u201cPero no ten\u00eda sentido que un tejido que es tan indispensable, como el cerebro, no pueda disfrutar del beneficio de ser asistido por el sistema inmunol\u00f3gico\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2793 size-large aligncenter\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-3-1024x430.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-3-1024x430.png 1024w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-3-300x126.png 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-3-768x322.png 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-3.png 1072w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/>La idea de que el cerebro estaba fuera del alcance del sistema inmunitario se arraig\u00f3 d\u00e9cadas antes.\u00a0En la d\u00e9cada de 1920, el cient\u00edfico japon\u00e9s Y. Shirai inform\u00f3 [<span style=\"color: #800000;\">Shirai, Y.\u00a0<i>Jap. Med. World<\/i>\u00a01, 14\u201315 (1921)<\/span>]<\/span><span>\u00a0que cuando se implantaban c\u00e9lulas tumorales en el cuerpo de una rata, la respuesta inmunitaria las destru\u00eda, pero cuando se colocaban en el cerebro sobreviv\u00edan, lo que indicaba una respuesta inmunitaria d\u00e9bil o ausente.\u00a0Hallazgos similares siguieron en la d\u00e9cada de 1940.<\/span><\/p>\n<p><span>La mayor\u00eda de los cient\u00edficos tambi\u00e9n pensaron que el cerebro carec\u00eda de un sistema para transportar mol\u00e9culas inmunitarias hacia adentro y hacia afuera, el sistema de drenaje linf\u00e1tico que existe en otras partes del cuerpo, a pesar de que dicho sistema se describi\u00f3 por primera vez en el cerebro hace m\u00e1s de dos siglos [<em><span style=\"color: #800000;\">Mascagni, P.\u00a0Vasorum Lymphaticorum Corporis Humani Historia et Ichnographia (Pazzini Carli, 1787)<\/span><\/em>]<\/span><span>.\u00a0Entonces, la opini\u00f3n predominante era que el cerebro y el sistema inmunitario viv\u00edan en gran medida vidas separadas.\u00a0Se pensaba que los dos chocaban solo en hostiles: cuando las c\u00e9lulas inmunitarias se rebelaban y atacaban a las propias c\u00e9lulas del cuerpo en enfermedades como la esclerosis m\u00faltiple.<\/span><\/p>\n<p><span>Entonces, cuando, a fines de la d\u00e9cada de 1990, Schwartz y su equipo informaron [<em><span style=\"color: #800000;\">Moalem, G.\u00a0et al.\u00a0Nature Med.\u00a0<b>5<\/b>, 49\u201355 (1999)<\/span><\/em>] <\/span><span>que despu\u00e9s de una lesi\u00f3n aguda en el sistema nervioso central, dos tipos de c\u00e9lulas inmunitarias, los macr\u00f3fagos y las c\u00e9lulas T, proteg\u00edan a las neuronas del da\u00f1o y apoyaban su recuperaci\u00f3n, muchos cient\u00edficos se mostraron esc\u00e9pticos.\u00a0\u201cTodo el mundo me dijo que estaba absolutamente equivocado\u201d, recuerda Schwartz.<\/span><\/p>\n<p><span>Desde esos primeros experimentos, el equipo de Schwartz y otros han acumulado una gran cantidad de evidencia que muestra que las c\u00e9lulas inmunitarias, de hecho, tienen un papel importante en el cerebro, incluso en ausencia de una enfermedad autoinmune.\u00a0Los investigadores han demostrado, por ejemplo, que en ratones dise\u00f1ados para carecer de un sistema inmunitario, las enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de las neuronas motoras (esclerosis lateral amiotr\u00f3fica) y la enfermedad de Alzheimer parec\u00edan progresar m\u00e1s r\u00e1pidamente [<span style=\"color: #800000;\"><em>Beers, D. R., Henkel, J. S., Zhao, W., Wang, J. &amp; Appel, S. H.\u00a0Proc. Natl Acad. Sci. USA\u00a0<b>105<\/b>, 15558\u201315563 (2008)<\/em><\/span>]<\/span><span>\u00a0, mientras que la restauraci\u00f3n del sistema inmunitario ralentizaba su progresi\u00f3n.\u00a0Los cient\u00edficos tambi\u00e9n han revelado un papel potencial para la microgl\u00eda en la enfermedad de Alzheimer.<\/span><\/p>\n<p><span>M\u00e1s recientemente, los cient\u00edficos han demostrado que las c\u00e9lulas inmunitarias en los bordes del cerebro est\u00e1n activas en las enfermedades neurodegenerativas.\u00a0Despu\u00e9s de examinar el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo de personas con Alzheimer, Wyss-Coray y sus colegas encontraron evidencia de un aumento en la cantidad de c\u00e9lulas T en los bordes llenos de l\u00edquido del cerebro [<span style=\"color: #800000;\"><em>Gate, D.\u00a0et al.\u00a0Nature\u00a0<b>577<\/b>, 399\u2013404 (2020)<\/em><\/span>].<\/span><span>\u00a0La expansi\u00f3n de estas poblaciones de c\u00e9lulas inmunitarias sugiere que podr\u00edan tener un papel en la enfermedad, dice Wyss-Coray.<\/span><\/p>\n<p><span>Pero si las c\u00e9lulas inmunitarias da\u00f1an o ayudan al cerebro es una pregunta abierta.\u00a0En sus estudios sobre el Alzheimer y otros trastornos neurodegenerativos, Wyss-Coray y sus colegas sugieren que el sistema inmunitario podr\u00eda estar da\u00f1ando las neuronas al liberar mol\u00e9culas que aumentan la inflamaci\u00f3n y desencadenan la muerte celular.\u00a0Otros han sugerido que las c\u00e9lulas TReject All Changes y otras c\u00e9lulas inmunitarias podr\u00edan ser protectoras.\u00a0Por ejemplo, el grupo de Schwartz ha informado [<span style=\"color: #800000;\"><em>Baruch, K.\u00a0et al.\u00a0Nature Med.\u00a0<b>22<\/b>, 135\u2013137 (2016)<\/em><\/span>]<\/span><span>\u00a0que en modelos de ratones con Alzheimer, el refuerzo de la respuesta inmunitaria conduce a la eliminaci\u00f3n de las placas amiloides, un sello patol\u00f3gico de la enfermedad, y mejora el rendimiento cognitivo.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\"><b>Fronteras ocupadas<\/b><\/span><\/h2>\n<p><span>Ahora est\u00e1 quedando claro que los m\u00e1rgenes del cerebro son inmunol\u00f3gicamente diversos: casi cualquier tipo de c\u00e9lula inmune en el cuerpo tambi\u00e9n se puede encontrar en el \u00e1rea que rodea el cerebro.\u00a0Las meninges, las membranas llenas de l\u00edquido que envuelven el cerebro, son un \u00abpa\u00eds de las maravillas inmunol\u00f3gico\u00bb, dice Movahedi, cuyo trabajo se centra en los macr\u00f3fagos en los bordes del cerebro.\u00a0\u201cEst\u00e1n sucediendo muchas cosas ah\u00ed fuera\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span>Algunos residentes son exclusivos de las fronteras.\u00a0En 2021, Jonathan Kipnis, neuroinmun\u00f3logo de la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri, y sus colegas informaron [<span style=\"color: #800000;\"><em>Cugurra, A.\u00a0et al.\u00a0Science\u00a0<b>373<\/b>, eabf7844 (2021)<\/em><\/span>]<\/span><span>\u00a0que existe una fuente local de c\u00e9lulas inmunitarias: la m\u00e9dula \u00f3sea del cr\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p><span>Cuando exploraron c\u00f3mo la m\u00e9dula \u00f3sea moviliza estas c\u00e9lulas, Kipnis y sus colegas demostraron [<span style=\"color: #800000;\"><em>Mazzitelli, J. A.\u00a0et al.\u00a0Nature Neurosci.\u00a0<b>25<\/b>, 555\u2013560 (2022<\/em><\/span>)]<\/span><span>\u00a0que, en respuesta a una lesi\u00f3n en el sistema nervioso central o en presencia de un pat\u00f3geno, las se\u00f1ales transportadas en el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo se transmit\u00edan a la m\u00e9dula \u00f3sea del cr\u00e1neo. , incit\u00e1ndolo a producir y liberar estas c\u00e9lulas.<\/span><\/p>\n<p><span>Queda por ver qu\u00e9 papel tienen estas c\u00e9lulas inmunitarias producidas localmente, pero el grupo de Kipnis cree que podr\u00edan tener un papel m\u00e1s suave que las c\u00e9lulas inmunitarias de otras partes del cuerpo, regulando la respuesta inmunitaria en lugar de estar preparadas para luchar.\u00a0Kipnis dice que esta distinci\u00f3n, si es cierta, tiene implicaciones para el tratamiento.\u00a0En enfermedades como la esclerosis m\u00faltiple, dice, los s\u00edntomas quiz\u00e1s podr\u00edan mejorar evitando que entren c\u00e9lulas inmunitarias de otras partes del cuerpo. Por el contrario, con un tumor cerebral, agrega, \u00abquieres a los combatientes\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span>Su equipo tambi\u00e9n ha detectado una red de canales que serpentean y se ramifican sobre la superficie del cerebro, y que pululan con c\u00e9lulas inmunes, formando el propio sistema linf\u00e1tico del cerebro [<span style=\"color: #800000;\"><em>Louveau, A.\u00a0et al.\u00a0Nature\u00a0<b>523<\/b>, 337\u2013341 (2015)<\/em><\/span>]<\/span><span>.\u00a0Estos vasos, que se encuentran en la parte m\u00e1s externa de las meninges, brindan a las c\u00e9lulas inmunitarias un punto de vista cerca del cerebro desde donde pueden monitorear cualquier signo de infecci\u00f3n o lesi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\"><b>En la enfermedad y en la salud<\/b><\/span><\/h2>\n<p><span>A medida que aumenta la evidencia de la participaci\u00f3n de las c\u00e9lulas inmunitarias durante las lesiones y enfermedades cerebrales, los investigadores han estado explorando su funci\u00f3n en cerebros sanos.\u00a0\u201cCreo que la parte m\u00e1s emocionante de la neuroinmunolog\u00eda es que es relevante para tantos trastornos y condiciones diferentes y para la fisiolog\u00eda normal\u201d, dice Beth Stevens, neurocient\u00edfica del Boston Children&#8217;s Hospital en Massachusetts.<\/span><\/p>\n<p><span>Muchos grupos, incluido el de Stevens, han descubierto que la microgl\u00eda es importante para el desarrollo del cerebro.\u00a0Estas c\u00e9lulas est\u00e1n involucradas en la poda de las conexiones neuronales y los estudios sugieren que los problemas en el proceso de poda podr\u00edan contribuir a las condiciones del neurodesarrollo.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2794\" aria-describedby=\"caption-attachment-2794\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2794 size-full\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-4.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-4.jpg 800w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/CEREBRO-E-INMUNIDAD-4-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2794\" class=\"wp-caption-text\">Las se\u00f1ales transportadas en el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo (azul) se presentan a las c\u00e9lulas inmunitarias en los vasos sangu\u00edneos (magenta) en las capas externas protectoras del cerebro. Cr\u00e9dito: Justin Rustenhoven, laboratorio Kipnis, Universidad de Washington en St. Louis<\/figcaption><\/figure>\n<p><span>Tambi\u00e9n se ha demostrado que las c\u00e9lulas inmunitarias fronterizas son esenciales en cerebros sanos.\u00a0Kipnis, Schwartz y sus colegas, por ejemplo, han demostrado que los ratones que carecen de algunas de estas c\u00e9lulas muestran problemas de aprendizaje y comportamiento social <span style=\"color: #800000;\"><em>[Filiano, A. J.\u00a0et al.\u00a0Nature\u00a0<b>535<\/b>, 425\u2013429 (2016)<\/em><\/span>].<\/span><span>\u00a0Otros informaron [<span style=\"color: #800000;\"><em>Pasciuto, E.\u00a0et al.\u00a0Cell\u00a0<b>182<\/b>, 625\u2013640 (2020)<\/em><\/span>] <\/span><span>en 2020 que los ratones que se desarrollan sin una poblaci\u00f3n espec\u00edfica de c\u00e9lulas T tanto en el cerebro como en el resto del cuerpo tienen microgl\u00eda defectuosa.\u00a0Su microgl\u00eda lucha por eliminar las conexiones neuronales durante el desarrollo, lo que genera un n\u00famero excesivo de sinapsis y un comportamiento anormal.\u00a0Los autores proponen que durante este per\u00edodo crucial, las c\u00e9lulas T migran al cerebro y ayudan a la microgl\u00eda a madurar.<\/span><\/p>\n<p><span>Un gran misterio es c\u00f3mo exactamente las c\u00e9lulas inmunitarias, en particular las que se encuentran alrededor de los bordes, se comunican con el cerebro.\u00a0Aunque hay alguna evidencia de que ocasionalmente pueden cruzar al \u00f3rgano, la mayor\u00eda de los estudios hasta ahora sugieren que estas c\u00e9lulas se comunican mediante el env\u00edo de mensajeros moleculares conocidos como citocinas.\u00a0Estos, a su vez, influyen en el comportamiento.<\/span><\/p>\n<p><span>Los investigadores han estado estudiando c\u00f3mo las citocinas afectan el comportamiento durante d\u00e9cadas y descubrieron, por ejemplo, que las citocinas enviadas por las c\u00e9lulas inmunitarias durante la infecci\u00f3n pueden iniciar \u00abcomportamientos de enfermedad\u00bb, como el aumento del sue\u00f1o [<span style=\"color: #800000;\"><em>Krueger, J. M., Walter, J., Dinarello, C. A., Wolff, S. M. &amp; Chedid, L.\u00a0Am. J. Physiol.\u00a0<b>246<\/b>, R994\u2013R999 (1984)<\/em><\/span>].<\/span><span>\u00a0Tambi\u00e9n han demostrado en modelos animales que las alteraciones en las citoquinas, inducidas por su agotamiento en todo el cuerpo o por la eliminaci\u00f3n de receptores espec\u00edficos de citoquinas en las neuronas, pueden provocar alteraciones en la memoria, el aprendizaje y las conductas sociales [<span style=\"color: #800000;\"><em>Salvador, A. F., de Lima, K. A. &amp; Kipnis, J.\u00a0Nature Rev. Immunol.\u00a0<b>21<\/b>, 526\u2013541 (2021)<\/em><\/span>].<\/span><span>\u00a0La forma en que las citoquinas viajan al cerebro y ejercen sus efectos sigue siendo un \u00e1rea de estudio activo.<\/span><\/p>\n<p><span>Las citoquinas tambi\u00e9n podr\u00edan ser un v\u00ednculo entre el sistema inmunitario y las\u00a0<\/span><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00260-3\" data-track=\"click\" data-label=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-00260-3\" data-track-category=\"body text link\"><span>condiciones del neurodesarrollo, como el autismo<\/span><\/a><span>\u00a0.\u00a0Cuando Gloria Choi, neuroinmun\u00f3loga del Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts en Cambridge, y sus colegas aumentaron los niveles de citocinas en ratones pre\u00f1ados, observaron cambios cerebrales y comportamientos similares al autismo en las cr\u00edas [<span style=\"color: #800000;\"><em>Choi, G. B.\u00a0et al.\u00a0Science\u00a0<b>351<\/b>, 933\u2013939 (2016)<\/em><\/span>].<\/span><\/p>\n<p><span>Aunque estas ideas son tentadoras, gran parte del trabajo sobre c\u00f3mo las c\u00e9lulas inmunitarias, especialmente las de los bordes, operan en el cerebro a\u00fan est\u00e1 en pa\u00f1ales.\u00a0\u201cEstamos muy lejos de comprender lo que sucede en los cerebros sanos\u201d, dice Kipnis.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\"><b>Una calle de doble sentido<\/b><\/span><\/h2>\n<p><span>La comunicaci\u00f3n entre el sistema inmunitario y el cerebro tambi\u00e9n parece ir en la otra direcci\u00f3n: el cerebro puede dirigir al sistema inmunitario.<\/span><\/p>\n<p><span>Algunas de estas ideas tienen d\u00e9cadas de antig\u00fcedad.\u00a0En la d\u00e9cada de 1970, los cient\u00edficos condicionaron a ratas para que se inmunodeprimieran cuando probaban la sacarina, un edulcorante artificial, combin\u00e1ndola con un f\u00e1rmaco inmunosupresor durante varios d\u00edas [<span style=\"color: #800000;\"><em>Ader, R. &amp; Cohen, N.\u00a0Psychosom. Med.\u00a0<b>37<\/b>, 333\u2013340 (1975)<\/em><\/span>].<\/span><\/p>\n<p><span>En un trabajo m\u00e1s reciente, Asya Rolls, neuroinmun\u00f3loga del Technion, Instituto de Tecnolog\u00eda de Israel en Haifa, y su equipo exploraron el v\u00ednculo entre la emoci\u00f3n, la inmunidad y el c\u00e1ncer en ratones.\u00a0Informaron [<span style=\"color: #800000;\"><em>Ben-Shaanan, T. L.\u00a0et al.\u00a0Nature Commun.\u00a0<b>9<\/b>, 2723 (2018)<\/em><\/span>] <\/span><span>en 2018 que la activaci\u00f3n de las neuronas en el \u00e1rea tegmental ventral, una regi\u00f3n del cerebro involucrada en las emociones positivas y la motivaci\u00f3n, impuls\u00f3 la respuesta inmune y, a su vez, ralentiz\u00f3 el crecimiento del tumor.<\/span><\/p>\n<p><span>Luego, en 2021, su grupo identific\u00f3 neuronas en la corteza insular, una parte del cerebro involucrada en el procesamiento de emociones y sensaciones corporales, entre otras cosas, que estaban activas durante la inflamaci\u00f3n en el colon, una condici\u00f3n tambi\u00e9n conocida como colitis.<\/span><\/p>\n<div class=\"c-article-body u-clearfix\">\n<p><span>Al activar estas neuronas artificialmente, los investigadores pudieron despertar la respuesta inmune intestinal [<em><span style=\"color: #800000;\">Koren, T.\u00a0et al.\u00a0Cell\u00a0<b>184<\/b>, 5902\u20135915 (2021)<\/span><\/em>].<\/span><span>\u00a0As\u00ed como los perros de Pavlov aprendieron a asociar el sonido de una campana con la comida, haciendo que los animales salivaran cada vez que escuchaban el ruido, las neuronas de estos roedores hab\u00edan capturado un \u00abrecuerdo\u00bb de la respuesta inmunol\u00f3gica que pod\u00eda reiniciarse.\u00a0\u201cEsto demostr\u00f3 que existe una diafon\u00eda muy intensa entre las neuronas y las c\u00e9lulas inmunitarias\u201d, dice Movahedi, que no particip\u00f3 en este trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span>Rolls sospecha que los organismos desarrollaron tales \u00abrecuerdos\u00bb inmunol\u00f3gicos porque son ventajosos, ya que preparan el sistema inmunol\u00f3gico en situaciones en las que el cuerpo podr\u00eda encontrarse con pat\u00f3genos.\u00a0Ella agrega que, en ciertos casos, pueden ser desadaptativos, cuando el cuerpo anticipa una infecci\u00f3n y genera una respuesta inmune innecesaria, causando da\u00f1os colaterales.\u00a0Esta v\u00eda podr\u00eda ayudar a explicar c\u00f3mo los estados psicol\u00f3gicos pueden influir en la respuesta inmune, proporcionando un mecanismo potencial para muchos trastornos psicosom\u00e1ticos, seg\u00fan Rolls.<\/span><\/p>\n<p><span>Tambi\u00e9n podr\u00eda inspirar terapias.\u00a0Rolls y su equipo encontraron que bloquear la actividad de esas neuronas asociadas con la inflamaci\u00f3n disminuy\u00f3 la inflamaci\u00f3n en ratones con colitis.\u00a0Su grupo espera traducir estos hallazgos a los humanos y est\u00e1 examinando si la inhibici\u00f3n de la actividad mediante estimulaci\u00f3n cerebral no invasiva puede ayudar a aliviar los s\u00edntomas en personas con enfermedad de Crohn y psoriasis, trastornos mediados por el sistema inmunitario.\u00a0Este trabajo est\u00e1 en las primeras fases, dice Rolls, \u00abpero ser\u00e1 genial si funciona\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span>Otros grupos est\u00e1n explorando c\u00f3mo el cerebro controla el sistema inmunol\u00f3gico.\u00a0El equipo de Choi est\u00e1 rastreando las neuronas y los circuitos espec\u00edficos que modulan la respuesta inmunitaria.\u00a0Alg\u00fan d\u00eda, espera poder generar un mapa completo de las interacciones entre el cerebro y el sistema inmunitario, delineando las c\u00e9lulas, los circuitos y los mensajeros moleculares responsables de la comunicaci\u00f3n en ambas direcciones, y conect\u00e1ndolos con lecturas conductuales o fisiol\u00f3gicas.<\/span><\/p>\n<p><span>Uno de los mayores desaf\u00edos ahora es descifrar qu\u00e9 poblaciones de c\u00e9lulas est\u00e1n involucradas en esta mir\u00edada de funciones.\u00a0Para abordarlo, algunos investigadores han estado investigando c\u00f3mo estas c\u00e9lulas difieren a nivel molecular, mediante la secuenciaci\u00f3n de genes en c\u00e9lulas individuales.\u00a0Esto ha revelado un subconjunto de microglia asociado con enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo.\u00a0Comprender c\u00f3mo estas microgl\u00edas funcionan de manera diferente a sus contrapartes sanas ser\u00e1 \u00fatil para desarrollar tratamientos, dice Stevens.\u00a0Tambi\u00e9n podr\u00edan usarse como marcadores para rastrear la progresi\u00f3n de una enfermedad o la eficacia de las terapias, agrega.<\/span><\/p>\n<p><span>Los investigadores ya han comenzado a utilizar estos conocimientos sobre el ecosistema inmunitario dentro y alrededor del cerebro.\u00a0El equipo de Schwartz, por ejemplo, est\u00e1 rejuveneciendo el sistema inmunol\u00f3gico con la esperanza de combatir la enfermedad de Alzheimer.\u00a0Este trabajo ha abierto nuevas v\u00edas para la terapia, en particular para las enfermedades neurodegenerativas, dice Schwartz.\u00a0\u201cEs un momento emocionante en la historia de la investigaci\u00f3n del cerebro\u201d.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><em>Articulo publicado en Nature <strong>60<\/strong><\/em><strong>6<\/strong>\u00a0, 22-24 (2022)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><em>doi: https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-022-01502-8<\/em><\/span><\/p>\n<figure class=\"figure\">\n<div class=\"embed intensity--high\"><\/div>\n<\/figure>\n<figure class=\"figure\">\n<div class=\"embed intensity--high\"><\/div>\n<\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cerebro es el soberano del cuerpo y recibe protecci\u00f3n de acuerdo con su alto estatus.\u00a0Sus c\u00e9lulas son longevas y se albergan dentro de una temible fortificaci\u00f3n llamada barrera hematoencef\u00e1lica.\u00a0Durante&hellip; 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