{"id":3284,"date":"2023-11-30T18:37:01","date_gmt":"2023-11-30T22:37:01","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/?p=3284"},"modified":"2024-02-11T22:48:22","modified_gmt":"2024-02-12T02:48:22","slug":"las-cataratas-en-los-ojos-la-ciencia-explica-su-origen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/las-cataratas-en-los-ojos-la-ciencia-explica-su-origen\/","title":{"rendered":"LAS CATARATAS EN LOS OJOS. LA CIENCIA EXPLICA EL ORIGEN"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_3285\" aria-describedby=\"caption-attachment-3285\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3285\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/ojo-catarata-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/ojo-catarata-300x200.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/ojo-catarata-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/ojo-catarata-768x512.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/ojo-catarata.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3285\" class=\"wp-caption-text\">La catarata es la condici\u00f3n que hace opaco el cristalino.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Visi\u00f3n nublada, sensibilidad a la luz, apreciaci\u00f3n decolorada de los colores o visibilidad doble en uno de los ojos son algunos de los s\u00edntomas que caracterizan a la\u00a0<strong>aparici\u00f3n de cataratas<\/strong>. S\u00ed, estamos hablando de ese oscurecimiento del cristalino del ojo tan frecuente en personas con ciertas condiciones m\u00e9dicas o, por lo com\u00fan, con avanzada edad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se trata de una alteraci\u00f3n que, normalmente, aparece de forma muy gradual y no produce una p\u00e9rdida repentina de la visi\u00f3n. Ahora bien, si no se aborda la enfermedad, esta puede acabar siendo un\u00a0<strong>inconveniente\u00a0<\/strong>a la hora de realizar las tareas m\u00e1s cotidianas del d\u00eda a d\u00eda, como leer, conducir o, incluso, diferenciar rasgos faciales en la gente de alrededor.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\">\u00bfPOR QU\u00c9 SE PRODUCEN?<\/span><\/h2>\n<p>S\u00ed. Todos sabemos que una catarata es un oscurecimiento del ojo, casi como si se tratase de una lente que se empa\u00f1a y que<strong>\u00a0pierde la transparencia.<\/strong>\u00a0Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9 ocurre y de qu\u00e9 depende exactamente? Pues bien, la mayor\u00eda de las cataratas aparecen cuando se modifica el tejido que forma el cristalino del ojo debido al envejecimiento o a algunas lesiones.<\/p>\n<p>El cristalino est\u00e1 formado por una serie de prote\u00ednas llamadas\u00a0<strong>cristalinas<\/strong>, las cuales se organizan entre ellas para dar lugar a unas estructuras alargadas en forma de fibras. Se caracterizan por ser solubles en agua, propiedad que aporta al cristalino su<strong>\u00a0peculiar transparencia<\/strong>. Sin embargo, con el paso de los a\u00f1os o, prematuramente, tras alg\u00fan tipo de lesi\u00f3n, esas prote\u00ednas pueden romperse y perder su aspecto fibroso. Es entonces cuando<strong>\u00a0se aglutinan<\/strong>, eliminando la flexibilidad del cristalino, haci\u00e9ndolo\u00a0<strong>m\u00e1s denso<\/strong>\u00a0y, consecuentemente, provocando que la visi\u00f3n se vuelva opaca y nublada.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3286\" aria-describedby=\"caption-attachment-3286\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3286 size-medium\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/diagrama-del-ojo-300x263.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/diagrama-del-ojo-300x263.jpg 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/diagrama-del-ojo-768x674.jpg 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/diagrama-del-ojo.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3286\" class=\"wp-caption-text\">Diagrama de las partes del globo ocular.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Y es que es justo el cristalino el que se encarga de\u00a0<strong>enfocar\u00a0<\/strong>las luces y las im\u00e1genes en la retina, tal y como si se tratase de una lente. Se sit\u00faa justo detr\u00e1s del iris, es decir, de la parte colorada, permitiendo que la luz lo atraviese tal y como si se tratase de una pel\u00edcula de una c\u00e1mara. Y, aunque pueda parecer casi una casualidad, es normal que una persona que desarrolla una catarata en un ojo, lo haga<strong>\u00a0posteriormente tambi\u00e9n en el otro<\/strong>. De hecho, lo normal es que se produzcan a ritmos diferentes: un ojo puede presentar una catarata que casi priva de la visi\u00f3n mientras que en el otro solo una peque\u00f1a neblina.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #800000;\">\u00bfC\u00d3MO SE TRATAN?<\/span><\/h2>\n<p>Afortunadamente, aunque se trata de una afecci\u00f3n muy com\u00fan, los tratamientos para eliminarlos son\u00a0<strong>generalmente seguros y exitosos\u00a0<\/strong>en su gran mayor\u00eda. Las terapias m\u00e1s utilizadas incluyen todas las cirug\u00edas, aunque hay diferentes t\u00e9cnicas quir\u00fargicas disponibles. Entre ellas destaca la\u00a0<strong>facoemulsificaci\u00f3n<\/strong>, que implica el uso de ultrasonidos para descomponer la catarata en peque\u00f1os fragmentos que luego se aspiran, y la<strong>\u00a0cirug\u00eda extracapsular<\/strong>, en la cual se extrae la catarata entera de una pieza, dejando intacta la c\u00e1psula del cristalino. En algunos casos, estos procedimientos pueden combinarse con la terapia l\u00e1ser, la cual puede facilitar en la apertura del cristalino o en la fragmentaci\u00f3n previa de la catarata.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, despu\u00e9s de la extracci\u00f3n de la catarata en la cirug\u00eda, es necesario colocar una\u00a0<strong>lente intraocular\u00a0<\/strong>que reemplace la lente natural del ojo, es decir, que sustituya al cristalino en su papel de enfocar la luz en la retina. Existen diferentes tipos de lentes que pueden realizar este trabajo a la perfecci\u00f3n y depender\u00e1 de la condici\u00f3n del paciente la colocaci\u00f3n de una o de otra. Podr\u00e1n ser monofocales, multifocales o, incluso, lentes t\u00f3ricas, las cuales, adem\u00e1s de ayudar a la visi\u00f3n, pueden ayudar a corregir la presbicia y el astigmatismo.<\/p>\n<p>Por <a class=\"lnk-author \" href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.com.es\/autores\/noelia-freire_1282\">Noelia Freire<\/a>, National Geographic (noviembre 2023).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Visi\u00f3n nublada, sensibilidad a la luz, apreciaci\u00f3n decolorada de los colores o visibilidad doble en uno de los ojos son algunos de los s\u00edntomas que caracterizan a la\u00a0aparici\u00f3n de&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3285,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,18],"tags":[],"class_list":["post-3284","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arti","category-porta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3284\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3285"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}