{"id":3308,"date":"2023-12-02T13:15:19","date_gmt":"2023-12-02T17:15:19","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/?p=3308"},"modified":"2024-01-09T11:44:38","modified_gmt":"2024-01-09T15:44:38","slug":"identificadas-celulas-cerebrales-que-influyen-en-la-rapidez-y-el-momento-de-parar-de-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/identificadas-celulas-cerebrales-que-influyen-en-la-rapidez-y-el-momento-de-parar-de-comer\/","title":{"rendered":"Identificadas c\u00e9lulas cerebrales que influyen en la rapidez y el momento de parar de comer"},"content":{"rendered":"<p>Se han identificado c\u00e9lulas cerebrales que controlan la rapidez con la que los ratones comen y cu\u00e1ndo dejan de comer. Los investigadores afirman que los hallazgos, publicados en Nature\u00a0 [<span style=\"color: #800000;\"><em>Ly, T.\u00a0y col.\u00a0Nature<\/em><\/span><span style=\"color: #800000;\"><em> https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41586-023-06758-2 (2023)<\/em><\/span>]\u00a0, podr\u00edan conducir a una mejor comprensi\u00f3n del apetito humano.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3309\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/raton-comiendo-300x193.png\" alt=\"\" width=\"342\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/raton-comiendo-300x193.png 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/raton-comiendo.png 674w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/>Ya se hab\u00eda demostrado que los nervios del intestino, llamados nervios vagales, detectan cu\u00e1nto han comido los ratones y qu\u00e9 nutrientes han consumido [<span style=\"color: #800000;\"><em>Alcantara, I. C.\u00a0et al.\u00a0Nature Metab.\u00a0<b>4<\/b>, 836\u2013847 (2022)<\/em><\/span>]. Los nervios vagales utilizan se\u00f1ales el\u00e9ctricas para pasar esta informaci\u00f3n a una peque\u00f1a regi\u00f3n en el tronco del enc\u00e9falo, el n\u00facleo caudal del tracto solitario (cNTS), donde es el primer sitio del cerebro donde se detectan e integran muchas se\u00f1ales relacionadas con las comidas, y por la cuales, se cree que influye en el momento en que los ratones y los humanos dejan de comer. Esta regi\u00f3n contiene neuronas de la hormona liberadora de prolactina (PRLH) y neuronas GCG. Pero, hasta ahora, los estudios han implicado llenar los intestinos de ratones anestesiados con comida l\u00edquida, lo que no deja claro c\u00f3mo estas neuronas regulan el apetito cuando los ratones est\u00e1n despiertos, es decir, ha sido un desaf\u00edo clave el de comprender c\u00f3mo estos circuitos neuronales transforman las se\u00f1ales sensoriales generadas durante la alimentaci\u00f3n en un control din\u00e1mico del comportamiento.<\/p>\n<p>Para responder a esta pregunta, el fisi\u00f3logo Zachary Knight de la Universidad de California en San Francisco y sus colegas implantaron un sensor de luz en el cerebro de ratones que hab\u00edan sido modificados gen\u00e9ticamente para que las neuronas PRLH liberaran una se\u00f1al fluorescente cuando se activaban mediante se\u00f1ales el\u00e9ctricas transmitidas a lo largo de neuronas de otras partes del cuerpo.\u00a0Knight y su equipo infundieron un alimento l\u00edquido llamado Guarantee (1,5 ml), que contiene una mezcla de grasas, prote\u00ednas, az\u00facar, vitaminas y minerales, en los intestinos de estos ratones. Durante un per\u00edodo de diez minutos, las neuronas se activaron cada vez m\u00e1s a medida que se infund\u00eda m\u00e1s comida.\u00a0Esta actividad alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo unos minutos despu\u00e9s de finalizar la infusi\u00f3n.\u00a0Por el contrario, las neuronas PRLH no se activaron cuando el equipo infundi\u00f3 soluci\u00f3n salina en el intestino de los ratones.<\/p>\n<p>Cuando el equipo permiti\u00f3 que los ratones comieran libremente alimentos l\u00edquidos, las neuronas PRLH se activaron segundos despu\u00e9s de que los animales comenzaron a lamer la comida, pero se desactivaron cuando dejaron de lamer.\u00a0Esto demostr\u00f3 que las neuronas PRLH responden de manera diferente, dependiendo de si las se\u00f1ales provienen de la boca o del intestino, y sugiere que las se\u00f1ales de la boca anulan las del intestino, dice Knight.<\/p>\n<p>Al utilizar un l\u00e1ser para activar las neuronas PRLH en ratones que com\u00edan libremente, los investigadores pudieron reducir la rapidez con la que com\u00edan los ratones.\u00a0Experimentos adicionales demostraron que las neuronas PRLH no se activaban durante la alimentaci\u00f3n en ratones que carec\u00edan de la mayor parte de su capacidad para saborear lo dulce, lo que sugiere que el sabor activaba las neuronas.<\/p>\n<p>Los investigadores tambi\u00e9n descubrieron que las neuronas GCG se activan mediante se\u00f1ales del intestino y controlan cu\u00e1ndo los ratones dejan de comer.\u00a0\u00abLas se\u00f1ales de la boca controlan la rapidez con la que se come, y las se\u00f1ales del intestino controlan la cantidad que se come\u00bb, dice Knight.<\/p>\n<p>El trabajo proporciona ideas originales sobre c\u00f3mo el gusto regula el apetito. Los hallazgos probablemente tambi\u00e9n se apliquen a los humanos, porque estos circuitos neuronales tienden a estar bien conservados en ambas especies.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se han identificado c\u00e9lulas cerebrales que controlan la rapidez con la que los ratones comen y cu\u00e1ndo dejan de comer. 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