{"id":4802,"date":"2026-02-11T11:47:51","date_gmt":"2026-02-11T15:47:51","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/?p=4802"},"modified":"2026-02-11T11:47:51","modified_gmt":"2026-02-11T15:47:51","slug":"un-estudio-genetico-acaba-de-descubrir-una-nueva-forma-de-tratar-el-tdah","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/un-estudio-genetico-acaba-de-descubrir-una-nueva-forma-de-tratar-el-tdah\/","title":{"rendered":"Un estudio gen\u00e9tico acaba de descubrir una nueva forma de tratar el TDAH"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4804\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/TDA-2-300x213.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/TDA-2-300x213.png 300w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/TDA-2-1024x726.png 1024w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/TDA-2-768x545.png 768w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/TDA-2.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>La atenci\u00f3n depende de la capacidad del cerebro para filtrar las distracciones, pero nuevas investigaciones sugieren que esto funciona mejor cuando la actividad cerebral de fondo es m\u00e1s silenciosa. Los cient\u00edficos descubrieron que la reducci\u00f3n de ciertas versiones del gen Homer1 mejoraba la concentraci\u00f3n en ratones al calmar el ruido neuronal. El efecto fue m\u00e1s intenso durante una etapa cr\u00edtica del desarrollo. Este enfoque podr\u00eda inspirar nuevos tratamientos para el TDAH que funcionen reduciendo el desorden mental en lugar de aumentar la estimulaci\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los trastornos de la atenci\u00f3n, como el TDAH, se producen cuando el cerebro tiene dificultades para distinguir las se\u00f1ales significativas de la informaci\u00f3n de fondo constante. El cerebro procesa continuamente im\u00e1genes, sonidos y pensamientos internos, y la concentraci\u00f3n depende de su capacidad para ignorar las distracciones mientras responde a lo que importa. La mayor\u00eda de los tratamientos actuales mejoran la atenci\u00f3n al aumentar la actividad de los circuitos cerebrales que controlan la concentraci\u00f3n, especialmente en la corteza prefrontal.<\/p>\n<p>Un nuevo estudio sugiere una soluci\u00f3n diferente. En lugar de aumentar la actividad cerebral, la investigaci\u00f3n apunta a reducir la actividad basal como forma de disminuir el ruido mental y mejorar la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Un gen vinculado a una mayor concentraci\u00f3n y calma<\/strong><\/span><\/p>\n<p>En una investigaci\u00f3n publicada en Nature Neuroscience, cient\u00edficos informan que un gen llamado Homer1 desempe\u00f1a un papel importante en la atenci\u00f3n, ya que determina el nivel de silencio o ruido del cerebro en reposo. Ratones con niveles reducidos de dos formas espec\u00edficas de este gen mostraron una actividad cerebral m\u00e1s tranquila y un mejor rendimiento en tareas que requieren concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos hallazgos podr\u00edan representar un paso inicial hacia nuevos tratamientos dirigidos a calmar la mente en lugar de estimularla. Las implicaciones van m\u00e1s all\u00e1 del TDAH, ya que Homer1 tambi\u00e9n se ha vinculado a trastornos que implican diferencias en el procesamiento sensorial temprano, como el autismo y la esquizofrenia.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Un objetivo gen\u00e9tico inesperado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Cuando el equipo de investigaci\u00f3n comenz\u00f3 a explorar la gen\u00e9tica de la atenci\u00f3n, Homer1 no era un candidato obvio. Los cient\u00edficos conocen desde hace tiempo este gen por su papel en la neurotransmisi\u00f3n, y muchas prote\u00ednas que interact\u00faan con Homer1 han aparecido en estudios gen\u00e9ticos de trastornos de la atenci\u00f3n, pero Homer1 en s\u00ed no se hab\u00eda destacado previamente como un factor clave.<\/p>\n<p>Para una investigaci\u00f3n m\u00e1s amplia, los investigadores analizaron los genomas de casi 200 ratones criados a partir de ocho cepas parentales diferentes, incluyendo algunas con ascendencia silvestre. Este enfoque se dise\u00f1\u00f3 para reflejar la diversidad gen\u00e9tica observada en las poblaciones humanas y permiti\u00f3 la aparici\u00f3n de sutiles influencias gen\u00e9ticas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Un gran efecto gen\u00e9tico en la atenci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis gen\u00e9tico a gran escala revel\u00f3 un patr\u00f3n claro. Los ratones con mejor rendimiento en tareas de atenci\u00f3n presentaban niveles mucho m\u00e1s bajos de Homer1 en la corteza prefrontal, una regi\u00f3n cerebral esencial para la concentraci\u00f3n. El gen se encontraba en un segmento de ADN que explicaba casi el 20 % de la variaci\u00f3n en la atenci\u00f3n entre los ratones.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>El tiempo es fundamental durante el desarrollo del cerebro<\/strong><\/span><\/p>\n<p>An\u00e1lisis posteriores mostraron que no todas las formas de Homer1 contribu\u00edan por igual. Dos versiones espec\u00edficas, conocidas como Homer1a y Ania3 , fueron responsables de las diferencias en la atenci\u00f3n. Los ratones que destacaron en tareas de atenci\u00f3n presentaron niveles m\u00e1s bajos de estas versiones en la corteza prefrontal, mientras que otras formas del gen permanecieron inalteradas.<\/p>\n<p>Cuando los investigadores redujeron experimentalmente Homer1a y Ania3 durante un breve per\u00edodo de desarrollo en ratones adolescentes, los efectos fueron sorprendentes. Los animales se volvieron m\u00e1s r\u00e1pidos, m\u00e1s precisos y menos distra\u00eddos en varias pruebas de comportamiento. Implementar los mismos cambios en ratones adultos no produjo ning\u00fan beneficio, lo que demuestra que Homer1 influye en la atenci\u00f3n durante un per\u00edodo limitado de la vida temprana.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>C\u00f3mo calmar el cerebro mejora la concentraci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El descubrimiento m\u00e1s inesperado surgi\u00f3 al examinar c\u00f3mo Homer1 afecta a las c\u00e9lulas cerebrales. La reducci\u00f3n de los niveles de Homer1 en las neuronas de la corteza prefrontal provoc\u00f3 que estas aumentaran los receptores GABA, los frenos moleculares del sistema nervioso.<\/p>\n<p>Este cambio redujo la activaci\u00f3n innecesaria de fondo, a la vez que preservaba r\u00e1fagas de actividad intensas y concentradas cuando aparec\u00edan se\u00f1ales importantes. En lugar de responder constantemente, las neuronas conservaron su actividad para los momentos que requer\u00edan atenci\u00f3n, lo que result\u00f3 en respuestas m\u00e1s precisas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Una forma m\u00e1s tranquila de pensar en la atenci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Para Gershon, quien vive con TDAH, los hallazgos le resultaron intuitivos. \u00abEs parte de mi historia\u00bb, dice, \u00aby una de las inspiraciones para aplicar el mapeo gen\u00e9tico a la atenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue el primero en el laboratorio en observar que reducir Homer1 mejoraba la concentraci\u00f3n al reducir las distracciones. En su opini\u00f3n, los resultados coinciden con experiencias comunes. \u00abRespiraci\u00f3n profunda, atenci\u00f3n plena, meditaci\u00f3n, calmar el sistema nervioso: las personas reportan constantemente una mejor concentraci\u00f3n despu\u00e9s de estas actividades\u00bb, afirma.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Repensando los tratamientos futuros<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Los tratamientos actuales para los trastornos de atenci\u00f3n suelen aumentar la se\u00f1alizaci\u00f3n excitatoria en los circuitos cerebrales prefrontales mediante medicamentos estimulantes. Los nuevos hallazgos apuntan a una posibilidad diferente: terapias que mejoran la atenci\u00f3n calmando la actividad neuronal en lugar de amplificarla.<\/p>\n<p>Dado que Homer1 y sus prote\u00ednas interactuantes se han vinculado con el TDAH, la esquizofrenia y el autismo, es posible que investigaciones futuras redefinan el modo en que los cient\u00edficos comprenden m\u00faltiples afecciones del desarrollo neurol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Los estudios futuros del laboratorio de Rajasethupathy se centrar\u00e1n en refinar la comprensi\u00f3n gen\u00e9tica de la atenci\u00f3n, con el objetivo de desarrollar terapias que ajusten con precisi\u00f3n los niveles de Homer1.<\/p>\n<p>Hay un sitio de empalme en Homer1 que puede ser dirigido farmacol\u00f3gicamente, lo cual podr\u00eda ser una forma ideal de ayudar a regular los niveles de se\u00f1al-ruido en el cerebro. Esto ofrece una v\u00eda tangible para crear un medicamento con un efecto tranquilizante similar al de la meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Referencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Zachary Gershon, Alessandra Bonito-Oliva, Matt Kanke, Andrea Terceros, Genelle Rankin, John Fak, Yujin Harada, Andrew F. Iannone, Millennium Gebremedhin, Brian Fabella, Natalia V. De Marco Garc\u00eda, Praveen Sethupathy, Priya Rajasethupathy. Genetic mapping identifies Homer1 as a developmental modifier of attention. Nature Neuroscience, 2025; DOI: 10.1038\/s41593-025-02155-2<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La atenci\u00f3n depende de la capacidad del cerebro para filtrar las distracciones, pero nuevas investigaciones sugieren que esto funciona mejor cuando la actividad cerebral de fondo es m\u00e1s silenciosa. 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