{"id":4869,"date":"2026-04-05T10:52:59","date_gmt":"2026-04-05T14:52:59","guid":{"rendered":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/?p=4869"},"modified":"2026-04-05T10:52:59","modified_gmt":"2026-04-05T14:52:59","slug":"la-inteligencia-surge-cuando-todo-el-cerebro-funciona-como-uno-solo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/la-inteligencia-surge-cuando-todo-el-cerebro-funciona-como-uno-solo\/","title":{"rendered":"La inteligencia surge cuando todo el cerebro funciona como uno solo."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_4871\" aria-describedby=\"caption-attachment-4871\" style=\"width: 225px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4871 size-medium\" src=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/CEREBRO-E-INTELIGENCIAb-225x300.png\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/CEREBRO-E-INTELIGENCIAb-225x300.png 225w, https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/CEREBRO-E-INTELIGENCIAb.png 750w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4871\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #800000;\">La inteligencia podr\u00eda no provenir de una sola regi\u00f3n cerebral, sino de c\u00f3mo todo el cerebro funciona como una red coordinada. Cr\u00e9dito: AI\/ScienceDaily.com<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/span><br \/>\nDurante d\u00e9cadas, los cient\u00edficos han asociado la atenci\u00f3n, la memoria, el lenguaje y el razonamiento con redes cerebrales independientes; sin embargo, persist\u00eda un gran misterio: \u00bfpor qu\u00e9 la mente se percibe como un sistema \u00fanico y unificado? Investigadores de la Universidad de Notre Dame sugieren ahora que la inteligencia no reside en una \u00fanica regi\u00f3n cerebral \u00abinteligente\u00bb. En cambio, surge de la eficiencia y flexibilidad con que las diversas redes cerebrales se comunican y coordinan entre s\u00ed.<\/p>\n<p>La neurociencia moderna suele describir el cerebro como un conjunto de sistemas especializados. Funciones como la atenci\u00f3n, la percepci\u00f3n, la memoria, el lenguaje y el razonamiento se han vinculado a redes cerebrales espec\u00edficas, y los cient\u00edficos generalmente han estudiado estos sistemas por separado.<\/p>\n<p>Este enfoque ha propiciado importantes avances. Sin embargo, no ha explicado del todo una caracter\u00edstica fundamental del pensamiento humano: c\u00f3mo todos estos sistemas independientes se unen para formar una mente \u00fanica y unificada.<\/p>\n<p>Investigadores de la Universidad de Notre Dame se propusieron abordar esa cuesti\u00f3n. Utilizando t\u00e9cnicas avanzadas de neuroimagen, examinaron c\u00f3mo se organiza el cerebro en su conjunto y c\u00f3mo esa organizaci\u00f3n da lugar a la inteligencia.<\/p>\n<p>\u00abLa neurociencia ha tenido mucho \u00e9xito explicando qu\u00e9 hacen determinadas redes neuronales, pero mucho menos \u00e9xito explicando c\u00f3mo surge una mente \u00fanica y coherente a partir de su interacci\u00f3n\u00bb, dijo Aron Barbey, profesor de psicolog\u00eda de la c\u00e1tedra Andrew J. McKenna Family en el Departamento de Psicolog\u00eda de Notre Dame.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Inteligencia general y habilidades cognitivas relacionadas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Los psic\u00f3logos han observado desde hace tiempo que habilidades como la atenci\u00f3n, la memoria, la percepci\u00f3n y el lenguaje tienden a estar relacionadas. Quienes destacan en un \u00e1rea suelen destacar en otras. Este patr\u00f3n se conoce como \u00abinteligencia general\u00bb e influye en la eficacia con la que las personas aprenden, resuelven problemas y se adaptan en diversos \u00e1mbitos: acad\u00e9mico, profesional, social y de la salud.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo, este patr\u00f3n ha sugerido que la cognici\u00f3n humana est\u00e1 unificada a un nivel profundo. Lo que les ha faltado a los cient\u00edficos es una explicaci\u00f3n clara de por qu\u00e9 existe esa unidad.<\/p>\n<p>El problema de la inteligencia no radica en la localizaci\u00f3n functional, la investigaci\u00f3n contempor\u00e1nea suele preguntarse d\u00f3nde se origina la inteligencia general en el cerebro, centr\u00e1ndose principalmente en una red espec\u00edfica de regiones dentro de la corteza frontal y parietal. Pero la pregunta m\u00e1s fundamental es c\u00f3mo surge la inteligencia a partir de los principios que rigen la funci\u00f3n cerebral global: c\u00f3mo las redes distribuidas se comunican y procesan la informaci\u00f3n de forma colectiva.<\/p>\n<p>Para explorar esta perspectiva m\u00e1s amplia, Barbey y su equipo, pusieron a prueba un marco te\u00f3rico conocido como la Teor\u00eda de la Neurociencia de Redes. Sus hallazgos se publicaron en Nature Communications [Ramsey R. et al. The network architecture of general intelligence in the human connectome. Nature Communications, 2026; 17 (1) DOI: 10.1038\/s41467-026-68698-5].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Explicaci\u00f3n de la teor\u00eda de la neurociencia de redes<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Para evaluar esta idea, el equipo analiz\u00f3 datos de neuroimagen y rendimiento cognitivo de 831 adultos participantes en el Proyecto Conectoma Humano. Tambi\u00e9n examinaron un grupo independiente de 145 adultos del Estudio INSIGHT, financiado por el programa SHARP de la Agencia de Proyectos de Investigaci\u00f3n Avanzada de Inteligencia (IARP). Al combinar mediciones de la estructura y la funci\u00f3n cerebral, los investigadores crearon una imagen detallada de la organizaci\u00f3n cerebral a gran escala.<\/p>\n<p>En lugar de vincular la inteligencia a una \u00fanica regi\u00f3n o funci\u00f3n cerebral, la Teor\u00eda de la Neurociencia de Redes la considera una propiedad del cerebro en su conjunto. Desde esta perspectiva, la inteligencia depende de la eficacia con la que las redes se coordinan y reorganizan para afrontar diferentes desaf\u00edos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Barbey y Wilcox lo describen como un cambio importante de perspectiva.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00abHemos encontrado evidencia de una coordinaci\u00f3n sist\u00e9mica en el cerebro que es a la vez robusta y adaptable\u00bb, dijo Wilcox. \u00abEsta coordinaci\u00f3n no realiza la cognici\u00f3n en s\u00ed misma, sino que determina el rango de operaciones cognitivas que el sistema puede soportar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abDentro de este marco, el cerebro se modela como una red cuyo comportamiento est\u00e1 condicionado por propiedades globales como la eficiencia, la flexibilidad y la integraci\u00f3n\u00bb, explic\u00f3 Wilcox. \u00abEstas propiedades no est\u00e1n ligadas a tareas individuales ni a redes cerebrales espec\u00edficas, sino que son caracter\u00edsticas del sistema en su conjunto, que dan forma a cada operaci\u00f3n cognitiva sin poder reducirse a ninguna de ellas en particular\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abUna vez que la pregunta pasa de d\u00f3nde reside la inteligencia a c\u00f3mo est\u00e1 organizado el sistema\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Wilcox, \u00ablos objetivos emp\u00edricos cambian\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>La inteligencia como coordinaci\u00f3n de todo el cerebro<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Los resultados respaldaron cuatro predicciones principales de la Teor\u00eda de la Neurociencia de Redes.<\/p>\n<p>En primer lugar, la inteligencia no reside en una sola red. Surge del procesamiento distribuido en m\u00faltiples redes. El cerebro debe dividir las tareas entre sistemas especializados y combinar sus resultados cuando sea necesario.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los investigadores, la inteligencia general no es una habilidad espec\u00edfica ni una estrategia mental. M\u00e1s bien, refleja un patr\u00f3n en el que muchas habilidades cognitivas est\u00e1n relacionadas positivamente. Proponen que este patr\u00f3n se deriva de la eficiencia con la que se estructuran las redes cerebrales y de la buena coordinaci\u00f3n entre ellas.<\/p>\n<p>En segundo lugar, una coordinaci\u00f3n eficaz requiere una s\u00f3lida integraci\u00f3n y comunicaci\u00f3n a larga distancia. Barbey describi\u00f3 \u00abun sistema de conexiones amplio y complejo que act\u00faa como \u00abatajos\u00bb, uniendo regiones cerebrales distantes e integrando informaci\u00f3n a trav\u00e9s de las redes\u00bb. Estas conexiones permiten que \u00e1reas distantes del cerebro intercambien informaci\u00f3n de manera eficiente, facilitando un procesamiento unificado.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la integraci\u00f3n depende de las regiones regulatorias que rigen el flujo de informaci\u00f3n. Estos centros ayudan a coordinar la actividad en las redes, seleccionando los sistemas adecuados para cada tarea. Ya sea que se trate de interpretar indicios sutiles, aprender una nueva habilidad o decidir entre un an\u00e1lisis minucioso y una intuici\u00f3n r\u00e1pida, estas \u00e1reas regulatorias contribuyen a gestionar el proceso.<\/p>\n<p>Finalmente, la inteligencia general depende del equilibrio entre la especializaci\u00f3n local y la integraci\u00f3n global. El cerebro funciona mejor cuando los grupos locales estrechamente conectados operan de manera eficiente, manteniendo al mismo tiempo v\u00edas de comunicaci\u00f3n cortas con regiones distantes. Este equilibrio favorece la resoluci\u00f3n de problemas de forma flexible y eficaz.<\/p>\n<p>En ambos grupos estudiados, las diferencias en la inteligencia general coincidieron sistem\u00e1ticamente con estas caracter\u00edsticas organizativas a gran escala. Ninguna \u00e1rea cerebral espec\u00edfica ni ninguna \u00abred de inteligencia\u00bb tradicional explicaron los resultados.<\/p>\n<p>\u00abLa inteligencia general se hace visible cuando la cognici\u00f3n est\u00e1 coordinada\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Barbey, \u00abcuando muchos procesos deben trabajar juntos bajo restricciones a nivel de sistema\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Implicaciones para la inteligencia artificial y el desarrollo cerebral.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Las implicaciones van m\u00e1s all\u00e1 de la comprensi\u00f3n de la inteligencia humana. Al centrarse en la organizaci\u00f3n cerebral a gran escala, los hallazgos ofrecen informaci\u00f3n sobre por qu\u00e9 la mente funciona como un sistema unificado.<\/p>\n<p>Esta perspectiva tambi\u00e9n podr\u00eda explicar por qu\u00e9 la inteligencia tiende a aumentar durante la infancia, disminuir con la edad y ser especialmente vulnerable a lesiones cerebrales generalizadas. En cada caso, lo que m\u00e1s cambia es la coordinaci\u00f3n a gran escala, m\u00e1s que las funciones aisladas.<\/p>\n<p>Los resultados tambi\u00e9n contribuyen a los debates sobre inteligencia artificial. Si la inteligencia humana depende de la organizaci\u00f3n a nivel de sistema en lugar de un \u00fanico mecanismo de prop\u00f3sito general, entonces la creaci\u00f3n de inteligencia artificial general puede requerir algo m\u00e1s que simplemente ampliar el uso de herramientas especializadas.<\/p>\n<p>\u00abEsta investigaci\u00f3n puede impulsarnos a reflexionar sobre c\u00f3mo utilizar las caracter\u00edsticas de dise\u00f1o del cerebro humano para motivar los avances en la inteligencia artificial centrada en el ser humano e inspirada en la biolog\u00eda\u00bb, dijo Barbey.<\/p>\n<p>\u00abMuchos sistemas de IA pueden realizar tareas espec\u00edficas con gran eficacia, pero a\u00fan les cuesta aplicar sus conocimientos en diferentes situaciones\u00bb, afirm\u00f3 Barbey. \u00abLa inteligencia humana se define por esta flexibilidad, y refleja la organizaci\u00f3n \u00fanica del cerebro humano\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RESUMEN Durante d\u00e9cadas, los cient\u00edficos han asociado la atenci\u00f3n, la memoria, el lenguaje y el razonamiento con redes cerebrales independientes; sin embargo, persist\u00eda un gran misterio: \u00bfpor qu\u00e9 la mente&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4870,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,11,18],"tags":[],"class_list":["post-4869","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arti","category-destacado","category-porta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4869"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4869\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4873,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4869\/revisions\/4873"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4870"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elvitraldelaciencia.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}