LAS EMISIONES GLOBALES
DE GASES:
El auge de las energías renovables en China y su impacto sobre el cambio climático
Por Dr. Miguel Alfonzo
INTRODUCCIÓN
Sorpresivamente, a mitad del año pasado, específicamente en julio, investigadores del Climate TRACE, un grupo de colaboración entre académicos, centros de investigación ambiental y empresas que rastrea la cantidad de carbón, petróleo y gas natural que se quema en el mundo —y dónde— mediante una combinación de estadísticas energéticas, observaciones satelitales e inteligencia artificial (IA), advirtieron datos anómalos en sus registros: una disminución sorprendente en la cantidad de gases de efecto invernadero que calientan el planeta y que la humanidad vierte a la atmósfera cada año, valores que habían crecido implacablemente a lo largo de la Era Industrial (Voosen, P. 2025).
A medida que el grupo comenzó a publicar estimaciones mensuales para enero, febrero y marzo, era evidente que los niveles eran inferiores a los de la misma época del año anterior. Por supuesto, surgieron preguntas, tales como “¿Habrá llegado China al pico de carbono? ¿y si es así, cómo va a implicar este hecho sobre el cambio climático?
Ciclo Bicentenario del Decreto 19 de diciembre 1825-2025
Por profesor Edgardo Ramírez
La ecología es la cultura-ciencia del presente y futuro, creadora de la praxis sentipensante, que integra desde las contradicciones del movimiento transformador de la dialéctica aprendiendo a sentir y a pensar en el otro, a través de actos emancipado y dialógico, soportados de saber, aprendizaje, enseñanza, sabiduría, fertilidad, Gracia, inspiración, motivación, reciprocidad y amor, para reconocernos como seres de luz de la vida, y protagonistas de los procesos de las relaciones humanas, relaciones sociales y relaciones de trabajo; haciéndonos crecer con fe, esperanza y determinación, con amor al prójimo sustrato inamovible, que viabilice la perpetuidad del género humano, mediante la educación y trabajo emancipados, en armonía con la naturaleza para el desarrollo Ecosocialista.
La cultura-ciencia de la ecología forja la emancipación de la conciencia del ser humano y el hábitat de la toparquía, basada en el amor de entre ayudarnos por la causa de la humanidad, vinculando la convicción de la complementariedad mutua de la teoría y práctica de los deberes y derechos ecológicos del género humano.
Una visión del cambio climático
desde la ecología venezolana
Por Drs. Anairamiz Aranguren Becerra y Mario R. Fariñas
El cambio climático se define como la variación en las estadísticas meteorológicas como temperaturas promedio, días lluviosos o frecuencia de sequías a lo largo de décadas o siglos (IANAS, 2013). De acuerdo con esta fuente, los registros recopilados por diversas agencias internacionales, muestran que la temperatura superficial de la Tierra ha aumentado más de 1,1°C en los últimos 100 años, ocurriendo la mayor parte de este incremento en los últimos 35 años. Este calentamiento no es solo una medición teórica; se observa en la frecuencia de ondas de calor, el derretimiento de glaciares y el desplazamiento de especies hacia zonas más frías.
La ciencia ha determinado que gases como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), y el óxido nitroso (N2O) actúan como una “cubierta” que atrapa el calor en la atmósfera baja. Aunque este efecto, conocido como efecto invernadero, es natural y esencial para la vida, las actividades humanas especialmente la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), han incrementado drásticamente la concentración de estos gases en la atmósfera baja.
CLIK, ASI SUENA LA CIENCIA CUANDO TOMAS UNA FOTO
Por Lic. Johana López
Te doy la bienvenida mi curioso y curiosa, me llamo Agata, soy la encargada de acompañarte a través de esta sección especial de El Vitral de la Ciencia, un portal hacia el saber y la aventura. Al igual que tú, me gusta conocer como funcionan las cosas, revelar misterios y descubrir temas increíbles. La ciencia esta donde menos te lo imaginas, y encontrarla será nuestro destino.
Mi llave esta brillando, eso solo significa una cosa, que el Vitral se ha activado y te quiere mostrar las pistas para que conozcas, aprendas y descubras el tema de hoy, tranquilo curioso y curiosa, estaré contigo hasta el final.
¿La Inteligencia Artificial nos roba la juventud?
Por Lic Noel Briceño Ríos
No todo lo que brilla en una pantalla es oro. La vida de los jóvenes en todo el mundo está siendo muy influenciada por el avance de la IA. En Europa y Latinoamérica, los adolescentes y jóvenes adultos están adoptando rápidamente el uso de IA generativa en su vida cotidiana, ya sea interactuando con ChatGPT o Dall-E de OpenAI, manteniendo conversaciones con chatbots impulsados por IA, como Character.AI, generando imágenes o videos a partir de prompts o utilizando nuevas integraciones de IA generativa en herramientas tradicionales, como las vistas generales de IA en la búsqueda de Google (Nagata et al., 2026).
Sin embargo, el sobreuso de sistemas de IA en contextos educativos y cotidianos puede llevar a una dependencia que erosiona las capacidades cognitivas independientes. Por ejemplo, una revisión sistemática de Chunpeng Zhai (Zhai et al. 2024) analiza cómo la dependencia de sistemas de diálogo de IA reduce la retención de información y la participación activa en el aprendizaje, en particular aquellos que incorporan modelos generativos para la investigación y el aprendizaje académicos, que afecta sus capacidades cognitivas críticas, como la toma de decisiones, el pensamiento crítico y el razonamiento analítico.
ENTREVISTA
Ing. Ricardo Molina
Por Lic Luisa Andarcia Rodríguez
La lucha y los esfuerzos de la humanidad por construir una sociedad más humana, justa y respetuosa de la naturaleza no es nueva. Después de la independencia del alto Perú, el Libertador Simón Bolívar dicta una resolución desde Sucre, Bolivia, que se denomina “Decreto de Chuquisaca”, el 19 de diciembre de 1925; con la finalidad de resarcir el daño que observaba se le venía causando a la naturaleza como producto de la depredación y explotación provocada por la invasión, el coloniaje español y la guerra de independencia. Las líneas de trabajo de este decreto contemplan: la reforestación, el uso sostenible y aprovechamiento racional de recursos hídricos, la protección y estatización de las minas y, además, una visión a largo plazo del trabajo que deben realizar los gobiernos de las nuevas naciones para garantizar la conservación de la naturaleza, la prosperidad y desarrollo de las nuevas generaciones. Adicionalmente, garantizar el bienestar de la patria, de cara a la preservación del planeta tierra con toda su creación ambiental. Tal vez sea Bolívar el único de su época, precursor y preocupado por el deterioro ambiental, pero, no está solo en la historia de nuestra Patria.
Con la llegada al poder de Hugo Chávez, en el texto de la nueva Constitución Nacional de 1999, el pueblo venezolano incluye un capítulo dedicado a los derechos ambientales y el derecho de la ciudadanía a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Además, establece protección a la biodiversidad de los recursos naturales y algo muy novedoso, que es la participación de la población en la planificación ambiental. Durante la gestión bolivariana de 2013 al 2019, Chávez es electo con el II plan socialista basado en 5 objetivos históricos y el último contempla: contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana y, por primera vez en la política pública, hace su aparición una visión del modelo económico ecosocialista; planteado como una relación armónica entre el hombre y la naturaleza.
Ya establecida la visión ecosocialista como conceptualización de la protección y defensa del ambiente y, de la lucha contra el capitalismo depredador; fue asumida por el Presidente Nicolás Maduro y, en el desarrollo de su gobierno promulga una ley del plan de las 7 Transformaciones; de las cuales, en la sexta plantea al ecosocialismo, la ciencia y la tecnología como potenciadores del desarrollo de Venezuela. Para conversar sobre el avance de esta concepción entrevistamos a un personaje que ha sido parte de esta historia; se trata de Ricardo Molina Peñaloza. Es ingeniero forestal, fue ministro de Vivienda y Hábitat, miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1917, actualmente diputado a la Asamblea Nacional, profesor de la Universidad Central de Venezuela y para el momento de realizar esta entrevista se desempeñaba como Ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo.
ENTREVISTA
Ángel Viloria Petit
El cambio climático se ha monitoreado por distintos medios; midiendo fluctuaciones en temperaturas, vientos, precipitaciones, corrientes oceánicas y tormentas. Este registro histórico permite generar modelos de predicción, mientras las proyecciones actuales no son alentadoras: la desertificación y las catástrofes climáticas no se detienen, y la tendencia indica que seguirán aumentando.
Estamos alcanzando lo que se denomina el “punto de no-retorno”, aunque sea preferible la expresión “punto de inflexión”, ese momento en el que al alcanzar cierta temperatura atmosférica global, los ecosistemas actuales podrían sufrir cambios irreversibles o únicamente reversibles en plazos larguísimos, fuera de la escala de tiempo humano. Si bien en la historia geológica del planeta han ocurrido cambios mucho más profundos, la diferencia actual es la aceleración provocada por el aumento de emisiones de gases con efecto invernadero. El principal agente es el excesivo carbono recientemente liberado, emitido masivamente por la quema de combustibles fósiles, como el carbón, el gas natural y los derivados del petróleo.
No obstante, el consumo de hidrocarburos no es equitativo. Los países industrializados, o muy poblados, como Estados Unidos, China e India, producen muchas más emisiones que las naciones con menor desarrollo y menos población. Estas últimas poseen un consumo energético relativamente modesto y no generan emisiones que afecten tan notoriamente el clima global. Aquí es donde surge el concepto de “injusticia climática”: cuando se intenta imponer una reducción de emisiones por igual a todas las naciones. Aquellos países que no producen CO2 desproporcionadamente, como para alterar la atmósfera no deberían estar bajo la misma restricción.
Esto nos lleva a una controversia central: ¿es el cambio climático producto del hombre o de un ciclo cósmico natural? Los datos sugieren que estamos ante un ciclo natural intensificado por la intervención humana y, específicamente, por el actual sistema de consumo capitalista. Muchas naciones no están dispuestas a sacrificar su modelo económico para salvar el planeta a favor de las nuevas generaciones.
Debemos entender esto desde un punto de vista antrópico: el cambio de temperaturas y la proporción de gases alteran la biogeografía —en unos sitios lloverá más y en otros menos—, pero el planeta no va a desaparecer. Quien está en riesgo es el género humano. En los últimos dos siglos hemos desarrollado grandes ciudades en costas y en riberas, en zonas muy vulnerables a eventos climáticos drásticos, con subidas del nivel del mar, deslaves o sequías extremas que pueden detener la agricultura y forzar a migraciones masivas.
El impacto será profundo y diverso, afectando especialmente vastas regiones naturales como la Amazonía. Esta es la reserva de bosque continuo más grande del mundo y la cuenca fluvial más extensa de la Tierra. El río Amazonas, su eje principal, tiene sus cabeceras en la cordillera de los Andes, pero también recibe aportes hídricos del sur de Venezuela, de la Serranía de la Neblina en pleno macizo guayanés. Las preocupaciones ambientales sobre esta región comenzaron inicialmente por el aumento de la deforestación y los incendios forestales, incluso antes de que el concepto de cambio climático fuera el centro del debate público.
Es en este marco que la siguiente entrevista al doctor Ángel Viloria aborda la relevancia socioambiental de la cooperación multilateral, como es el caso de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).

Ver revista completa