
LA IA Y SU USO BÉLICO:
La Real Amenaza
Por Dr. Miguel Alfonzo
INTRODUCCIÓN
Una breve declaración del 22 de octubre de 2025, la segunda que realiza la organización Future of Life Institute, da alerta frente al desarrollo de lo que podría ser la más avanzada inteligencia artificial imaginable: “Pedimos que se prohíba el desarrollo de la superinteligencia, prohibición que no debe levantarse hasta que haya un amplio consenso científico en que se realizará de forma segura y controlada, y con fuerte respaldo público” (1). Apenas habían transcurridos dos años y medio después de aquella primera carta abierta que pedía suspender “por al menos seis meses” la investigación sobre modelos iguales o superiores a ChatGPT-4(2).
Adicionalmente, el pronunciamiento de 2025 vino acompañado de un párrafo muy conciso donde se afirmaba que, si bien estas nuevas IA “podrían traernos una salud y prosperidad sin precedentes”, el intento por parte de un puñado de empresas por desarrollar en pocos años una superinteligencia capaz de superar a los humanos “en prácticamente todas las tareas cognitivas” genera inquietudes que van “desde la obsolescencia económica y el desempoderamiento de los seres humanos, con la consiguiente pérdida de libertades, derechos civiles y control de sus vidas, hasta riesgos para la seguridad de los Estados nación e incluso la posible extinción de la humanidad” (*). Firmaban el texto un conjunto de expertos encabezados por Geoffrey Hinton —premio Turing y Nobel de Física—, el también premio Turing Yoshua Bengio, Stuart Russell, Steve Wozniak, Steve Bannon, Yuval Harari y muchos más (no estaba Elon Musk esta vez, pero sí los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan, quienes aparecían mencionados así, solo con sus nombres de pila).
FRONTERAS COMPARTIDAS DE LA INFORMACIÓN
Inteligencia artificial eficiente y comunicación cuántica
como oportunidades de cooperación científica
para Venezuela
Por Dra. Oliger V. Mendoza B.
La inteligencia artificial consume cada vez más energía, y la seguridad de las comunicaciones enfrenta desafíos que la criptografía tradicional no puede resolver. Este artículo explora dos tecnologías que están transformando la ciencia: la inteligencia artificial eficiente, que busca entrenar y ejecutar modelos con menos recursos, y la comunicación cuántica, que promete comunicaciones inviolables basadas en las leyes de la física. A través de un lenguaje accesible, se explican técnicas como el entrenamiento disperso, la cuantización y la destilación, y se analiza cómo la inteligencia artificial puede contribuir a los sistemas de comunicación cuántica. El artículo también identifica aplicaciones en salud, ambiente, telecomunicaciones y física, y ofrece reflexiones para la comunidad científica venezolana. El objetivo no es proponer un plan de gobierno, sino abrir preguntas de investigación y ofrecer un mapa conceptual para investigadores de todas las disciplinas.
INTERNET Y LA IA:
¿Qué nos depara el futuro?
Por Dr. Luis Manuel Hernández R.
Imaginemos por un momento el internet de hace veinticinco años. Era una vasta biblioteca digital: un lugar al que acudíamos para buscar información estática, enviar correos electrónicos y conectar computadoras a través de cables. Con el tiempo, esa biblioteca se mudó a nuestros bolsillos gracias a los teléfonos inteligentes y se volvió social, interactiva y ruidosa. Hoy, sin embargo, estamos cruzando el umbral de una metamorfosis radical. El internet está dejando de ser una autopista de la información para convertirse en un entorno con “capacidad de pensar”. La Inteligencia Artificial (IA) no es simplemente una herramienta nueva que usamos dentro de la red; es el nuevo motor que la redefine por completo. Ante este escenario, la pregunta es inevitable: ¿qué nos depara el futuro?
LA DEMOCRATIZACIÓN O LA REGULACIÓN DE LA IA:
UN ASUNTO VITAL PARA LA SOCIEDAD
Por Msc Gabriela S. Jiménez R.
Hay momentos en la historia en los que las sociedades democráticas se enfrentan a un ritmo significativo de cambio y a una presión para que se produzca. El auge de la inteligencia artificial (IA) a finales de 2022 parece haber inaugurado uno de esos momentos, prometiendo una transformación en el funcionamiento de la sociedad y el gobierno que muchos han comparado con las transformaciones provocadas por la llegada de Internet(1).
Como ha sucedido con muchos avances tecnológicos del pasado, los gobiernos y la sociedad pueden tener dificultades para comprender, anticipar y minimizar los daños y maximizar los beneficios de las innovaciones digitales en las sociedades democráticas.
En un artículo del filósofo mexicano Fernando Buen Abad publicado en la plataforma Rebelión(2), en la oportunidad que se reunía en esa semana la Asamblea General de las Naciones Unidas en su 81º período de sesiones (entre el 22 y el 28 de septiembre de 2026), expresó un punto central sobre la democratización de la IA: “La pregunta estratégica para las Naciones Unidas y para los pueblos no es únicamente cómo controlar los excesos de la IA monopolizada, sino cómo impedir que una transformación civilizatoria quede subordinada a intereses mercantiles e ideológicos bajo una lógica en la que la eficiencia burguesa termine reemplazando la deliberación social”.
Punto esencial que debe estar presente en todo debate serio sobre el tópico. Adicionalmente, el comunicólogo agrega que la IA trasciende la mera función de herramienta y se transforma en un territorio de conflicto cultural: una contienda por quién designa, quién clasifica, quién recuerda, quién hace visible y quién consigue que una representación del mundo se acepte como la correcta. Disputa por el sentido.
He allí el detalle que faltaba, parafraseando a nuestro querido Cantiflas. No podemos darnos el lujo que unas cuantas corporaciones digitales logren el control de infraestructuras capaces de influir en la producción de conocimiento, la circulación de información, la organización laboral, la seguridad, la economía, la cultura y, en constante crecimiento, en las condiciones en las que los seres humanos construyen sus percepciones de la realidad. Lo que está en discusión bajo la palabra “Inteligencia Artificial” es mucho más que una tecnología.
LA IA:
¿SALTO TECNOLÓGICO O SOBERBIA HUMANA?
Por MSc. Miguel A. Camacaro C.
A partir de premisas éticas profundamente filosóficas, pienso que se debe iniciar cada debate en referencia a la Inteligencia Artificial (IA) y en general acerca de cualquier tecnología propuesta de aquí en adelante. Lo cual no necesariamente debe tomarse como la dualidad de estar a favor o en contra, sino medir y sopesar conscientemente como solo la mente humana puede hacer, desde distintos ángulos y visiones, en especial en colectivos conscientes capaces de abrir distintas aristas no evaluadas donde residen claves para orientar las decisiones a partir de los verdaderos riesgos. En mi caso, con formación académica en el área de la tecnología e informática, ahora incorporo la reflexión también como docente junto a algunos elementos de cierta profundidad filosófica, para poder permitirme la critica que la compleja realidad actual requiere de forma que se pueda evitar sucumbir a la atractiva pero engañosa oferta del abismo perverso de las ambiciones de poder detrás de muchas de estas novedosas propuestas a escala global con impacto en toda la humanidad, consciente o no de esta realidad.
Como es ya histórico, el capitalismo, que nos vende deslumbrándonos con engañosas ofertas y oculta sus segundas y peligrosas intenciones, es muy importante la evaluación consciente junto a las voces de experiencia, que alimenten desde lo genuino de la sabiduría, incluso basada en el conocimiento hacia las mejores decisiones en favor real de la humanidad toda. Ante el cuestionamiento sobre la IA como extensión de la mente humana o forma de conocimiento autónomo, debo aportar que toda obra humana tiene defectos, por tanto al estar cargada de nuestros propios sesgos, siendo los humanos imperfectos, en consecuencia todo lo que hacemos lleva esa misma carga. Lo que nos obliga a cuestionar y dudar pensando en la forma de mejorar siempre cada modelo que se nos trata de imponer como la solución infalible de todas nuestras necesidades.
Todas las distopIAs a la vez
Por Dr. Víctor Theoktisto
El vertiginoso desarrollo de la Inteligencia Artificial en tiempo récord de 3 años se ha convertido de lejos en la tecnología que a mayor velocidad ha irrumpido en la sociedad, y la que más impacto está teniendo por encima de cualquier otra que haya creado el homo sapiens. Geoffrey Hinton, uno de los “padrinos de la IA”, advirtió que la rápida evolución pronto podría superar a la inteligencia humana.
Los 35 expertos de la Comisión de la revista científica The Lancet sobre Amenazas Globales a la Salud en el Siglo XXI están dando en su último análisis una clara alarma con tintes catastróficos. El editorial de The Lancet, publicado junto con el informe, advierte: «La magnitud del daño, de concretarse, significaría un apocalipsis para la humanidad». Detallando una lista de 17 amenazas principales para la salud y existencia de población mundial en los próximos 75 años, el informe señala que la combinación del uso malicioso y bélico de la IA, sumado una pandemia ocasionada por un organismo genéticamente modificado en arma biológica, un conflicto nuclear y la subsiguiente hambruna conllevan riesgos de extinción para el fin del siglo, “y que tienen el potencial de acabar con la humanidad al inyectar suficientes partículas en la atmósfera superior como para bloquear la luz solar y provocar una hambruna, con muertes masivas mediante armas creadas y manipuladas por la IA”.
Otros riesgos que se consideraron «amenazas catastróficas graves» incluían la contaminación del aire, la resistencia a los antimicrobianos, la desnutrición infantil y el colapso climático, así como los conflictos convencionales, la disminución de la ayuda internacional al desarrollo, la desigualdad económica, el bajo nivel educativo, el consumo elevado de alcohol, la hipertensión arterial, las pandemias de origen natural, la obesidad, la mala salud mental, el tabaquismo y el envejecimiento poco saludable. En fin, un escenario nada halagüeño y para el que necesitamos generar respuestas a las preguntas de ¿Y cómo fue que llegamos a esto? y ¿Hay algo que podamos hacer para revertirlo? Buscar luces en nuestra historia colectiva, en nuestro imaginario social, que no solo nos permitan salir del agujero, sino que evitemos caer en él.
Hay una literatura que explora la ciencia, hay una ciencia que se incrusta en literatura, y entre ambas retratan y predestinan la sociedad. Nuestra vivencia ahora se enfrenta a lo que sucede cuando la ciencia se impulsa a desentrañar sus propias presunciones fundamentales: primero, que podemos entender la realidad, y por último, que podemos cambiarla. La hibris transgresora encarnada, (del griego antiguo üβρις: arrogancia, desprecio temerario, desmesura).
EL SECRETO DE RESPIRAR
BAJO EL AGUA
Por Lic. Johana López
¿Cómo puede una persona sumergirse y explorar el mundo submarino con una sola respiración?
Bienvenida y bienvenido, mi curioso y curiosa.
Soy Ágata y hoy mi llave tiene una misión muy especial. No nos llevará al espacio ni al centro de la Tierra. Esta vez nos invita a sumergirnos
Pero hay un pequeño problema…
¡Los seres humanos no tenemos branquias!
Un pez puede permanecer bajo el agua mientras sus branquias extraen oxígeno del agua. Nosotros, en cambio, necesitamos respirar aire.
Entonces…
¿Cómo puede una persona descender varios metros bajo el agua, desplazarse, observar el fondo y regresar a la superficie sin respirar durante todo ese recorrido?
¿Será magia?
Magia parece, ciencia es…
con Ágata lo vas a conocer.
LA GENERACIÓN INVISIBLE:
Cómo la IA modifica la mente de niños y jóvenes
Por Lic. Noel Briceño Ríos
Para un adulto, la inteligencia artificial generativa es una herramienta de productividad, un asistente para redactar correos o resumir informes. Para un menor de edad es un confidente, un compañero de juegos y, con frecuencia, el primer recurso al que acudir ante una duda escolar o una crisis emocional.
Los datos más recientes revelan una adopción masiva sin precedentes históricos. Según una encuesta de Common Sense Media (2025), el 72 % de los adolescentes estadounidenses de entre 13 y 17 años ha utilizado al menos una vez los denominados compañeros de IA (AI companions), y más de la mitad interactúa con ellos de forma regular. En el ámbito académico, la penetración es igualmente profunda: más de la mitad de los estudiantes de secundaria reconoce emplear chatbots de manera habitual para resolver sus tareas escolares (Abrams, 2026).
Esta integración ocurre en una ventana biológica hipervulnerable. La infancia y la adolescencia están marcadas por una intensa plasticidad cerebral, un periodo donde el cerebro humano esculpe las conexiones neuronales encargadas del pensamiento crítico, la empatía y la autorregulación [American Psychological Association (APA), 2025]. Delegar estos procesos en un algoritmo abre interrogantes fundamentales sobre el futuro del desarrollo humano.
ENTREVISTA
A LA PROFESORA FANNY CIANNI
Por Lic. Karlis Brusco
La Inteligencia Artificial ha dejado de ser un mero recurso de la ciencia ficción para convertirse en una fuerza transversal de la era contemporánea. Impacta los hogares, reconfigura las dinámicas laborales e impregna cada rincón de nuestras estructuras sociales. Sin embargo, más allá de la fascinación técnica y la celeridad operacional con que se procesa la información, surge una interrogante fundamental que afecta la esencia misma de nuestra civilización: ¿se erige la IA como un adversario del pensamiento propio y un sustituto del intelecto humano, o bien representa el catalizador idóneo para impulsar la mejor versión reflexiva de la sociedad?
La respuesta no reside en la herramienta en sí, sino en las bases pedagógicas y éticas que orientan su adopción. Aprender a “pilotar” estas tecnologías exige comprender que la ciencia y la técnica jamás han sido neutras. En un contexto global donde las arquitecturas algorítmicas están moldeadas por intereses hegemónicos, la adopción autómata y acrítica amenaza con erosionar la capacidad de cuestionamiento, la memoria prefrontal y el sentido de comunidad.
Para profundizar en este complejo panorama y examinar la situación académica venezolana, en El Vitral de la Ciencia, nos sentamos a conversar con la docente e investigadora Fanny Cianci, distinguida académica con amplia trayectoria en el Postgrado en Gestión de Investigación y Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y facilitadora en el Diplomado de Periodismo Científico impulsado por el Mincyt. A lo largo de este enriquecedor diálogo, la profesora Cianci nos invita a recorrer las aristas de la soberanía mental, el papel de las artes ante la frialdad mecánica tecnológica y la urgencia de reconfigurar las aulas para salvaguardar el juicio crítico en las nuevas generaciones.

ENTREVISTA (Parte II)
General Luis A. Jiménez V.
y el equipo de FUNVISIS
Por Lic. Luisa Rodríguez
Los dos terremotos de 7.2 y 7.5, ocurridos en Venezuela el día 24 de junio de 2026 pusieron en evidencia la información y los conocimientos que tenemos los venezolanos y venezolanas sobre los sismos, placas tectónicas, fallas, sismología, geología, ingeniería sismo resistente, entre otros conceptos. Sobre todos estos temas conversamos en una mesa ovalada con los científicos especializados que prestan sus servicios para nuestra patria en la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, (FUNVISIS). En esta 2da parte de tal entrevista, nuestras entrevistadas son la ingeniera y sismóloga Luz Rodríguez Dávila, la Física Gloria Romero, la Ingeniera Carmen Gines y, la ingeniera Ana Pérez Zeledón. Para el equipo de la revista “El Vitral de la Ciencia” es un honor conversar con los científicos e investigadores que en este momento tienen la responsabilidad de vigilar, Investigar, estudiar e informar sobre la actividad sísmica y geológica del país.
